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FEDERICA VERSUS MORTADELA |
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Mercedes Martel
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Mientras La Rampante sigue en Londres
subida en su pedestal, Mortadela ha empezado
con unas sesiones de coaching a ver si reorienta de una vez su vida laboral y
deja de perder el tiempo como
periodista. Federica está con subidón de adrenalina por las revueltas árabes.
Su programa se ha convertido en una referencia para los realities de más
prestigio del mundo.
Mortadela, sin embargo,
llora cada vez que pasan por la tele el corte de la Presidenta madrileña,
Esperanza Aguirre, agradeciendo visiblemente emocionada
-ya sin tumor- el apoyo de todos y lo
"extraordinariamente cariñosos" que
han estado sus adversarios políticos.
La Rampa sólo habla y lee compulsivamente,
sin tregua, sobre lo que ocurre en Libia. Igual que antes vivió intensamente
Túnez y Egipto. Como si le fuera la vida en
los cambios que viven estos países. Aunque, en realidad, no le importen nada sus
ciudadanos. Federica Rampante es, ante todo,
periodista broadcaster. Tiene que estar informada
al minuto, para contarlo todo y si
puede, antes que Al Yazeera. Su espacio es un show, pero hecho por una
periodista... ya no es un show cualquiera. Le aporta seriedad. Al menos,
eso es lo que ella se cree...
Mortadela Philipponi no sabe lo qué hace,
ni por qué lo hace. A veces, cuando va al trabajo, -un medio
local con ínfima audiencia-, le parece que se
ha convertido en un ser transparente. Siente realmente
que la gente ha dejado de verla, que no está , ni se la espera. Pero ella sigue
con sus preguntas existenciales, creyendo que lograr maximizar
su potencial un día de éstos.
Mientras llega ese día para que Mortadela
sea de carne y hueso, que sea una gran mortadela
italiana, exportable, jugosa e imbatible; La
Rampate campa
a sus anchas, triunfante, por los mundos de
Dios... y Alá
Igual un día se invierten sus roles. Fede cae en desgracia y se vuelve gris
clarito casi transparente, y Mortadela llegue
a brillar como el oro. Porque de las alturas
al suelo puede haber solo un paso al precipicio.
Mercedes Martel
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Mortadela Philipponi, nueva periodista de Demadres |
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Mercedes Martel
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Asumo que cuando hablo de política, tengo menos
audiencia y "feed-back". Pero no me
voy a achantar, ni tampoco os voy a engañar.
Soy una ignorante periodista, pero lo que sí me
hago son preguntas. Muchas preguntas. Los periodistas estamos
para preguntar. NO tenemos que saber... Aunque
algunos se crean expertos o sabios.
Yo me pregunto...
¿Cómo puede Berlusconi seguir de Presidente
del Gobierno italiano, con tanto escándalo a sus espaldas?
¿Estamos viviendo un período histórico de
grandes cambios y catarsis, o sólo afectará a
una parte del mundo?
¿Por qué ahora la colonización comercial de
los chinos?
¿Tenemos cada vez más
cancer o es que duramos más
y sabemos más?
Y una última batería de preguntas que me
hago desde pequeñita y todavía sigo sin resolver...¿Por qué hay guerras? ¿Por
qué no aprendemos de la Historia? ¿Por qué hay
tanta hambre? ¿Por qué existe un Tercer Mundo
tan inmenso y por mucho
organismo internacional sin ánimo
de lucro no conseguimos reducir tamañas
diferencias?
A Gadafi y sus hijos, no les preocupa nada de ésto que yo me
pregunto. Ni a Berlusconi, ni a casi ningún líder político. Por eso se hicieron
políticos.
A ver si alguna de las ávidas comentaristas
se atreve a comentar... Porque como
yo, realmente, no he aportado nada de información
Un piacere e arrivederci!
Mortadela, la antiperiodista
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YO SABIA QUE HOSNI ESTABA HUYENDO |
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Mercedes Martel
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Aunque sea rubia y haga realities, la realidad es que tengo un IQ
-Intelligence quotient o coeficiente intelectual- bastante por encima
de la media. Pero me
gusta ir de "normal", incluso hacerme
la tonta, porque los más inteligentes somos
gente humilde, que nos sonrojamos
cuando nos halagan.
Además tengo un olfato o intuición, llámenlo
como quieran, fino como
la seda. Adelanto y huelo situaciones que pocos intuyen aunque las tengan encima.
Sin ir más lejos, el jueves que Mubarak el
egipcio dijo que no se iba, yo no lo creí. No hay poderoso que resista esa tremenda
presión ... Y Mubarak se estaba quedando solo.
Cuando el viernes pasado anunciaron que Mubarak habría ido a su residencia
de vacaciones en Sharm El Sheij -en Egipto-,
no hay que ser un lince para deducir su marcha.
Tengo una "testiga" de mi intuición.
- Cecile...
¿es cierto que el pasado viernes te dije en la tele... "Estoy pendiente de la
huída de Muba... "? Y tú me contestaste, con
contundencia, que "ése no se va ni con agua caliente".
- Yo
te dije que detrás de las supuestas vacaciones familiares
había una huída. Era una forma de irse por la
puerta de atrás, sin tanta humillación.
- Ese
ha dicho que no se va y no se va, insististe.
Pues yo supe que se estaba yendo, aunque muchos
insistían en que no iba a haber grandes a cambios,
que Mubarak se atrincheraba. Y yo veía que no tenía salida.
No soy experta en nada, pero sé cosas. Como
la brujita Mey o cualquier persona con edad mental
superior al medio siglo. Yo, ni soy vidente,
ni supero el cuarto de siglo en mi aspecto... No
soy periodista de raza, como lo era la
Princesa u otras tantas que tenemos por las
teles como la gran Ariza o Moyó,
pero tengo un buen hocico y, sobre todo, escucho a la gente que sabe de verdad.
Y entre tanto analista y expertos, hay personas que tengo la suerte de
conocer y entrevistar que saben y cuentan lo que lo saben con pasión, con argumentos
de peso. Yo sé cosas, pero muy pocas al lado de
personas como Yolanda Álvarez o Jesús
Núñez. Ellos me han dado claves, desde una
posición privilegiada, como testigos de primera
de los conflictos que están viviendo los árabes.
Y Hosni no va a ser el último en removerse
de su sillón. A otros también se les va a tambalear
su trono. Sino, tiempo al tiempo.
Ojalá todo lo que esté pasando en estos países tan cercanos sea para bien.
¿Somos conscientes de que estamos
viviendo de verdad un momento
histórico? EEUU se cae, China extiende sus tentáculos y nos invade comercial
y económicamente,
el Islam se nos cuela en Occidente y los
árabes piden libertad.
Feliz semana
Mercedes Martel
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Sofía Casas
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La semana pasada asistí a una conferencia impartida
por Luis Galindo (eminencia dentro del campo
del optimismo
inteligente) y un enamorado de la formación,
de las personas y su desarrollo organizada por el banco para el "que tengo la
suerte" de trabajar... Ya le había escuchado más
veces, pero siempre al otro lado de la puerta...
el otro día fue distinto, estuve en primera
fila...!
El objetivo era regalarnos un espacio para la reflexión, para hacernos ver
que en nuestras manos está el poder ver que la
vida es "pink". Tenemos que dar gracias a
Dios, por lo que tenemos. La actitud ante la
vida es una elección personal; de
nosotros dependen la ilusión, el disfrute y la consciencia con que vivamos
cada minuto. Para destacar no se necesitan mega
títulos de Harvard... se destaca teniendo brillo en la mirada....
Y me voy a proponer que me
brillen los ojos todos los días... aunque hoy tenga unas ojeras de impresión...
ja ja ja...
Durante casi 3 horas estuve llenando mi mochila
de cositas buenas. Esto es como las señoras
que van a los cocktails con la bolsa de plástico... pues yo lo mismo...
todo me parecía "para copiar".
Resumiros el acto me
parece complicado, nunca me
caractericé especialmente por mi
capacidad de esquematizar, pero os voy a dar
unos highlights... que he empezado a poner en
práctica...
Recomendó
poner como protector de pantalla o en el móvil la
frase "de qué me alegro
hoy". Esta mañana me he levantado y me lo he
preguntado... me he hecho un poco de lío... el día súper gris no ayudaba mucho,
tenía sueño, me he levantado tarde, en fin... he pensado "pues me alegro
de que es viernes..." pero luego me he acordado que tampoco esa
actitud valía... ja ja ja.... Pero es verdad... me siento
con otro "espíritu".
Deberíamos tener todos una "libreta de
éxitos" donde todos los viernes escribiésemos
tres logros conseguidos en la semana... Al
principio cuesta, pero al final se consigue... Tengo la moleskine
preparada para usarla... a ver si consigo escribir alguno! Hoy es viernes. Seguro
que al final del día encuentro algo que poner...
Ni "esques" ni "peros". Y esta máxima
con un imán en la nevera! O en un post-it en
el espejo. Los "esquerosos" son los que empiezan
siempre las frases con un "es que...." para
justificarse. El típico que llega tarde todos los días... "es que se ha ido la
luz y el despertador no ha sonado", "es que había un atasco en la M-30...", "es
que no venía el autobús", "es que" "es que" "es que". Se acabaron los
"esquerosos"! empieza una dura etapa eh! Más
de una vez habrá que aceptar pulpo...!.
Dar las gracias, pedir perdón y decir "Te quiero"... Para demostrar
amor a los demás
hay que ser muy valiente. Pero probad... la recompensa
es genial!
Las cosas más importantes
y más hermosas de la vida no pueden ni verse ni tocarse, simplemente se
sienten con el corazón y nos puso el ejemplo de
Helen Keller... Nos tenemos que preguntar... Qué tengo que hacer hoy para estar mañana
donde quiero. No vale lo de resignarse...
La calidad de nuestras vidas es la calidad de nuestras relaciones. Cuanto mejor
nos relacionemos, más
felices seremos... no hay satisfacción mayor
que ser capaz de hacer feliz al que tienes al lado. Entender y comprender
a alguien es un acto de generosidad porque es olvidarse de uno para entender al
otro. Ser sabio es el arte de saber qué pasar
por alto. Muchas veces preferimos tener razón
a ser felices... Lo que sale del corazón llega al corazón. El amor
es de las pocas cosas que crece cuando se reparte. La vida con significado es amar
y ser amado, saber que alguien ha sido un poco
más feliz porque tú has vivido. Lo único que
nos llevamos y lo único que dejamos
es el amor que hemos
dado... fueron algunas de las frases que centellearon en la presentación... Es importante
parar, parar un momento
y reflexionar. Hay que poner el 200% en cada cosa que hacemos.
Si estamos haciendo deberes estamos
haciendo deberes, no estamos preparando la
cena, diciéndole al otro niño que salga de la bañera, hablando con tu madre
por teléfono y pasando por delate de tu marido
en plan locomotora... Si estamos
en el trabajo, estamos trabajando, no haciendo
la lista de la compra, pidiendo citas de médicos
y pensando la cantidad de cosas que tienes que hacer y que has dejado
pendientes... hay que dedicar a cada momento
los cinco sentidos, o los seis en el caso de las mujeres...
la intuición...
Haré por que la gente se sienta bien cuando esté conmigo...
Gracias por todo Luis, me encantó estar por
fín! al otro lado de la puerta...
... "gracias" por leerme.... OS QUIERO...
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Emma de león
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Tres días de no parar. La salida ya fue atropellada, autosuficientes y con
ganas de aventura, como Thelma
y louise pero a la española, cambiando el
descapotable por el metro y las gafas de sol y
amplias pamelas
por bufanda, guantes y gorro de lluvia. Pero eso es lo que tiene la realidad, es
mucho menos
glamurosa que el cine.
Después de llegar a Barajas casi con tres horas de antelación, con la
tarjeta de embarque entre los dientes y con
las prisas que dan las ganas de llegar a nuestro destino final, nos entro un hambre
canina, de esas de me como
cualquier cosa, y así fue como entramos
en un burguer, agotadas de tanto correr, nerviosas por el viaje, divertidas por
la experiencia y muertas de risa de pura emoción.
El burguer da para mucho, pedimos
menú infantil para conseguir un juguete para
los niños... si es que, pese a que yo tenía sensación de abandono de hogar, tuve
a los niños presentes durante "casi" todo el viaje. Ya sentadas con nuestra
estupenda hamburguesa, mojando
patatas en kétchup nos relajamos y nos pusimos
a planear nuestros tres días de asueto. Que si mercadillo
por la mañana, que si anticuario por la tarde,
entre medias algún trastovejero, que si comemos
donde encontremos o que si cenamos
mejilloncitos....
Y así, entre plan y plan, patata y patata se nos fue pasando la larga tarde
de aeropuerto.
¿Larga?
Nos levantamos tranquilamente
una vez terminada aquella especie de merienda,
fuimos al baño, nos miramos
al espejo, colocamos bolsas y nos dirigimos
hacia la puerta de embarque, tranquilamente,
como señoras, peinadas y retocadas.
- Ede, ¿Qué puerta es la nuestra?- ¡Anda! Pues ni idea, vamos
a mirar...
Panel localizado y vistazo general...
- Mira, aquí estamos... embarque
a las 19:15 puerta K, pufff suena al otro extremo
del aeropuerto... vamos hacia allá. - Ede ¿Qué
hora has dicho para embarcar? - Las 19:15 - ¿Y
qué hora es? - Pues... ¡Las 19:35!
Nos miramos,
y hamburguesa en la barriga, cargando con maletas,
abrigo, bolsas... nos pusimos a correr por el
interminable pasillo de barajas. En efecto la
puerta de embarque estaba en el extremo
opuesto del aeropuerto.
-Piedy, no se a donde iré, pero si hemos
perdido el vuelo yo a mi casa no vuelvo.
Llegamos sin aliento, despeinadas, con una
bola en la barriga de tanto correr, el abrigo hecho un higo... pufff, no había cola
en nuestra puerta de embarque y corrimos
al mostrador esperando que no estuviera
cerrado el vuelo. El azafato encantado al vernos llegar y con una sonrisa de medio
lado nos informó del retraso en la salida del
avión.
En fin, tanta carrera para nada.
Bueno, para nada... para nada... ese ratito de relax no dio para charlar con el
azafato que muy simpático
nos informó de las nuevas salas de fumadores
del aeropuerto utilizadas con más frecuencia
de la imaginable, y lógicamente
allí nos dirigimos.
Desde el avión pudimos ver Paris. Al ser de
noche y sin nubes en el cielo, la torre
Eiffel se podía distinguir con total claridad en el centro de la ciudad.
Llegamos agotadas y un buen amigo
nos esperaba. Nos llevó a cenar a una terracita belga, cervecita de abadía y
platos típicos de la casa. Después rematamos
con unos estupendos mojitos en un café cubano
donde nos amenizaron la noche con música
en directo. Boleros, habaneras... en ese momento
eche de menos a mi
maridín, le eche de menos
pero poco, me duró solo un ratito corto.
Llegamos a casa a las tantas y yo por lo menos
totalmente desvelada. Dormíamos
en el salón de una prima, nos acogió con
cariño y nos tenía preparada la cama en el
salón. A mí me
dio un ataque de risa que no había manera de
parar. El fin de semana acababa de comenzar
y lo estábamos haciendo bien mezclando
trabajo y placer.
Pero como decían en Un, Dos, Tres... Hasta
aquí os voy a contar. Pero tranquilidad, que ya os iré informando
de todo lo demás.
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