Skip to content
Narrow screen resolution Wide screen resolution Auto adjust screen size Increase font size Decrease font size Default font size

Demadres


Inicio arrow Escuela Padres
Escuela Padres
COMO DICE LA CANCION...I JUST WANNA BE OK! Imprimir E-Mail
Comportamientos

smile.jpgLa felicidad, por el contrario de lo que muchos piensan, no es un estado, es una actitud frente a la vida. Todo lo que nos ocurre en nuestro día a día es porque así lo queremos, porque así lo decidimos o permitimos. Tanto la felicidad como la tristeza la construimos nosotros mismos con nuestras acciones, con nuestra manera de reaccionar ante aquello que nos pasa o nos preocupa, con nuestra forma de hacer frente a los problemas. Por esto, educar en la felicidad es una obligación hacia los niños como padres y profesores. Porque educar en la felicidad es educar en la tolerancia, en la compasión, en el saber perdonar, en el ser persona, en el valorarse a sí mismo. Es educar en el sentido del humor, en la confianza en tu propias capacidades, en la amistad...Enseñar a ser feliz es enseñar a controlar sentimientos de ira, frustración, envidia y dar rienda suelta a otros como empatía, generosidad y optimismo. Porque la felicidad es algo que se comparte.

Tenemos que hacerles ver que cualquier problema o adversidad que la vida depara por terrible que sea, puede servir para hacernos crecer por dentro...por mucho daño que nos haga la espina clavada. Porque es ante los problemas y dificultades cuando aprendemos a valorar todo lo bueno que tenemos, las muchas posibilidades y caminos que la vida nos ofrece, cuando aprendemos a ser fuertes y a seguir hacia delante. Pero esto exige movimiento, decisión y actitud. Implica ser consciente de una situación, aceptarla y actuar ante ella.

Y si vamos a enseñar a los más pequeños, lo primero será que actuemos nosotros mismos en consecuencia. No podremos inculcar estos valores si somos los primeros en criticar a los demás, en hacer montañas de granos de arena, en venirnos abajo ante la adversidad. Tenemos que, por difícil que sea a veces, anteponer pensamientos a sentimientos o, por lo menos, lograr un equilibrio. Pero, sobre todo, apoyarnos en la gente que nos aprecia y nos quiere para que, al final, nuestros niños, sientan esa misma necesidad hacia nosotros.

La felicidad es un reto diario. Es un reto alcanzable y deseable por todos. La felicidad no es como la Bonoloto;o te toca o no te toca. La felicidad se construye, repito. Y si queremos que las personitas a las que más queremos en este mundo sean felices, tendremos que serlo nosotros primero. 

Porque como profesora veo que cuando yo perdono, ellos perdonan, cuando yo comparto, ellos comparten, cuando yo minimizo problemas, ellos los minimizan y lo más importante, cuando yo soy feliz y sonrío, ellos sonríen.

Marta Iranzo Duque.
Profe y Logopeda.

 
LA MADRE HERIDA, LA NINA NO VISTA Y EL NINO REBELDE Imprimir E-Mail
Comportamientos

madre_ninos.jpgLA MADRE HERIDA

Me llamo Encarna tengo 77 años y tengo dos hijos, Ana de 46 y Jaime de 50. Dicen que me he convertido en una mujer gruñona, exigente y sin sentido del humor y que debería ir a Centros de esos de "viejos" a jugar a las cartas y a hacer "memeces" que no me interesan nada. ¡No me gusta estar con viejos, ni que no me responda el cuerpo! Detesto que mis hijos no estén cerca de mí, ni que no me cuenten sus cosas. No me gusta que ya no me consideren necesaria y que tomen decisiones sin consultarme. ¡El mundo ha cambiado mucho y la gente ya no tiene respeto hacia sus mayores! Yo me pasé las tardes en casa de mis suegros y ahora mis hijos me ponen excusas diciendo que están ocupados. ¡Hasta me han querido dar unas flores de esas que venden en las farmacias para sentirse mejor! ¡Se llama "achicoria" y por lo que me he informado con el boticario del barrio es para madres absorbentes, para ser menos dominante y más comprensiva! ¡Con lo que yo me he matado por mis hijos y así me lo agradecen! A mi marido no le importa, ¡Cómo siempre! ¡Es mejor estar ausente o poner la tele!...

Lamentablemente, me moriré sin saberlo, sin entender los mensajes de mi niña interior que me habla cada noche, entre susurros que cada vez son más inaudibles. Desde el corazón me lanza mensajes para que me abra a la vida, para que abandone el miedo y disfrute de los últimos años de mi existencia. Me dice que siempre vivió asustada, pero que nunca supo reconocerlo, que sus padres le educaron con dureza en una marcada disciplina, que se casó para irse de casa y huir de un padre autoritario y que ella repitió ese patrón con sus hijos porque no conocía otro. Su marido estaba ausente con excusas de trabajo y ella se refugió en sus hijos en los que proyectó su dolor y necesidades insatisfechas. En el fondo de su corazón, necesita nuevas oportunidades para aprender a vivir en la alegría.

LA NIÑA NO VISTA

Me llamo Ana y tengo 46 años. A pesar de que todas mis necesidades físicas están cubiertas, tengo un buen trabajo, una familia, una casa y una vida digna, dentro de mi hay un vacio de "Niña no vista" que he decidido sanar con la ayuda de un terapeuta.

Según en leído en "Mujeres que Aman demasiado" de Robin Norwood, los hijos tratan de "salvar a sus padres de tres posibles maneras: Siendo invisibles, siendo buenos o siendo malos. A través de la culpabilidad de sus actos, los niños intentan que el matrimonio de sus padres funcione y que todo vaya bien. Yo era una mezcla de "niña invisible y niña buena", confidente de mi madre y de todas sus quejas y malhumores, sacrifiqué muchos momentos importantes de mi vida como salir con amigos, con mi novio, por acompañarle a ella. He aprendido a reconocer que algo dentro de mí necesitaba ser la hija perfecta para mis padres, lo que me provocaba mucha rabia y necesidad de controlarlo todo para que mi mundo no se desmoronara a mi paso.

De niña me sentía sola, nadie me preguntaba cómo estaba. Intentaba sacar buenas notas para atraer la atención de mi padre ausente. Siempre he necesitado la aprobación de otros a costa de sacrificar mis propias necesidades.

Ahora que soy adulta y madre quiero aprender a tener una relación más saludable con la mía, no cediendo a sus chantajes emocionales. Me he dado cuenta de que nadie es responsable de la felicidad de nadie, sino de uno mismo. Por amor a mi madre y mis ancestras quiero aprender a sentirme bien y llenar mis vacíos emocionales para que mis hijas crezcan en un ambiente más amoroso.

EL NIÑO REBELDE

Soy Jaime y tengo 50 años. En mi interior se libra una batalla sin tregua que no me paro a comprender porque me dá miedo el dolor que me provoca. Necesito controlar las situaciones y cuando esto no ocurre, me desbordan. Crecí en un ambiente viciado, aunque aparentemente feliz. Tengo carencia de afecto y de atención que suplo con horas extras de trabajo, deportes de riesgo y alcohol.

Mi padre era inaccesible y mi madre ha estado siempre consumida por la ira y la frustración contra mi padre. Mi hermana Ana y yo siempre nos hemos sentido culpables por el deterioro de su matrimonio, pero nunca hemos hablado en profundidad del tema, yo siempre lo he eludido.

Ahora soy un respetable hombre de negocios, intento alcanzar el éxito para que mis padres estén orgullosos de mí, sin ser consciente de ello, sigo queriendo llenar sus vacíos y redimirles. De adolescente pretendía lo mismo, pero mi táctica era darles disgustos para que hablaran de cómo hacerme un hombre de provecho. Mi intención era unirles,  obligarles a que pasaran más tiempo juntos, pero discutían en lugar de dialogar.

De niño tuve que aprender a pensar y a actuar como un adulto y parece ser que de mayor sigo necesitando "el caos" para sentirme bien. Dicen los expertos que tendemos a reproducir los papeles que adoptamos en nuestras familias de origen.

Mi madre sigue machacándonos sobreprotegiéndonos y manipulándonos, pero no voy a permitir que planifique mi vida, ni que me anule. Después de ver a mis padres siento una tristeza y una frustración intensa y lejana, recuerdos de niño que ahogo en alcohol.

Me han invitado a participar en unas jornadas de Constelaciones Familiares que por lo visto ayudan a las personas a sanar sus heridas infantiles. ¡Me gustaría tener el coraje de ir! ¡Quizás vaya con Ana!

-----------------------------------------------------

Encarna, Ana y Jaime están unidos por el destino para sanar, evolucionar y valorar la vida. ¡Dependerá de cada uno de ellos que así sea!

MARIA CICUENDEZ
www.mariacicuendezluna.com

 

 
Cambiar las conductas de los hijos Imprimir E-Mail
Comportamientos

nino_globos.jpgLas conductas son el fruto de la actitud de las personas. Se traducen en una serie de acciones que determinan el comportamiento.

Al actuar de un modo determinado es básico observar qué lo motivó. Ahí estará la clave para poderlo modificar, encontrar qué resorte despierta esa acción. Todavía en algunos contextos existe la creencia sobre que una persona tiene un comportamiento o conjunto de ellos asociados a su personalidad, circunstancias y genética. Así, estos, se hacen inamovibles y fuera de control de la persona. ¡Una buena forma de escapar de la propia responsabilidad!

Hay tres puntos a tener en cuenta sobre los comportamientos para romper esos mitos y por fin tener la clave del cambio en tus manos.

1. El comportamiento se aprende.

No depende de la genética, aunque si se nutre de las vivencias de la infancia, principalmente bebe de la primera fuente, los padres. Basta con tomar conciencia sobre qué se hace y buscar en el pasado dónde y cuándo se aprendió. Uno se comporta igual que su padre, por ejemplo, no por herencia sino porque aprendió de él. Los hijos son los mejores espejos de tu conducta actual. Aprovecha y obsérvalos, te darán la información necesaria sobre tu forma de guiarte y hacer. Si tú cambias, ellos también lo harán.

2. El comportamiento está fuera de la identidad de la persona.

Las frases del tipo "yo soy así" se utilizan para justificar un conducta. Esta no es como el color de tus ojos, no forma parte de tu paquete de nacimiento. Como decía en el punto anterior fueron aprendidas en tu infancia mayoritariamente, a través de la copia en las vivencias familiares. Aquello que forma parte de tu identidad es fijo, asociado al "yo soy", aunque cada vez es menor qué se incluye en este nivel, tomando una mayoría se puede decir el ser hombre o mujer, el color de pelo, el de los ojos, la longitud de las manos o similares. Esas sí son cosas que no cambian de forma habitual. Mientras que los comportamientos están asociados al verbo "estar", indicando temporalidad, algo que sucede en este momento y puede variar en el siguiente. No naces "bruto" por ejemplo, simplemente te comportas como tal, "estás siendo bruto". Observar ese matiz permite verlo desde otra perspectiva y tomar así la responsabilidad en el hecho de transformarlo.

3. El comportamiento es el resultado de cómo vives una situación.

Las circunstancias que llegan en la vida, independientemente de su naturaleza, no generan de forma instantánea una forma de comportarse ante ellas. Esta varía en función de cómo lo afronte la persona. Es la situación de la botella medio llena o medio vacía de agua. La realidad objetiva es que el 50% de la botella tiene líquido y el otro 50% no tiene líquido (en ese caso tiene aire). Dónde fijamos la atención y qué emociones sugiere esa situación generará un tipo de actitud u otro. Si vives con la sensación de carencia en tu vida, verás la botella medio vacía. Si te sientes agradecido y colmado en tus necesidades probablemente la verás medio llena. Por todo ello, se hace necesario tomarse el trabajo de evaluar esas emociones que se despiertan y saber acerca de qué están informando para averiguar cómo modificar el comportamiento.

Como ves, existe la tendencia a dejar fuera la responsabilidad sobre los actos. Cuando cambias el rumbo y ves que son tus manos las que manejan la nave, entonces tomas conciencia de cómo quieres actuar y lo haces.

Y como dice la cita de Victor Frankl:

"Cuando no podemos cambiar la situación a la que nos enfrentamos, el reto
consiste en cambiarnos a nosotros mismos."


 

Susana García Gutiérrez
Coach Personal y Terapeuta Flores Bach
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
www.coachingatualcance.com
 

 
Cuando se te atraviesa la vida, el triciclo Imprimir E-Mail
Comportamientos

balon.jpg"Pablo estaba jugando con su triciclo nuevo. Rum, rum, por el pasillo ida y vuelta. Mamá contemplaba complacida a su retoño de 3 años desde el salón.

Se acercaba la hora de comer y ella pidió a Pablo que guardase el juguete en su habitación. El no pareció muy convencido en sus gestos, por eso le recordó que esa tarde vendría su amigo Luis a jugar y sólo podrían hacerlo si habían terminado de comer.

Pablo bajó de su triciclo y lo tomó en brazos, corrió hacia el dormitorio. Cuando fue a pasar por la puerta no podía entrar, algo lo impedía aunque él no era capaz de identificar qué sucedía. Quiso hacerlo con más fuerza, empujando más y más contra el hueco de la puerta y ¡nada!

Su madre alertada por los gritos y los golpes salió a buscarle. En un breve instante observó qué estaba sucediendo. Pablo quería meter el juguete de lado por la puerta y las ruedas de éste tropezaban continuamente con las molduras, pues resultaba demasiado ancho para poder entrar.

El niño, aún pequeño, no era capaz de ver entonces que no era una cuestión de insistir en la misma acción, sino más bien de ver qué lo estaba impidiendo y buscar otras opciones para no darse con el muro.

- ¿Y si das la vuelta al triciclo?, dijo mamá.

- No, yo quiero así. Tiene que entrar.´

Mamá quiso ayudarle y él más se enfadaba, quería hacerlo sólo y quería hacerlo como él lo había decidido. Así mamá dejó que pasase un rato hasta que Pablo por sí mismo desistió y se sentó en el suelo exhausto y triste. Ella le tomó en sus brazos y cuando la calma había vuelto a su rostro tomó su mano y juntos giraron el vehículo. Con un pequeño empujón éste entró en la habitación rodando. Pablo miró sorprendido a su madre y ésta supo que lo había entendido."

¿Cuántas veces has encontrado en tu vida situaciones similares? Esas en las que insistes en hacer algo de una forma determinada por creer que es la única o verdadera. Cuando seguimos el mismo camino una y otra vez llegamos al mismo sitio. Si queremos llegar a otro lugar necesitamos movernos por nuevos senderos. Es decir, para obtener un resultado distinto necesitamos hacer algo diferente.

Mientras los niños crecen y está aprendiendo repiten una y otra vez una misma acción precisamente para observar los resultados y extraer la información que necesitan. Exactamente igual que nosotros. Aunque ellos no tienen las experiencias previas para comparar por lo que estas repeticiones serán mayores hasta crear su propia experiencia personal.

Al llegar a la edad adulta hemos experimentado esas frustraciones y si aprendemos a buscar diversas maneras de hacer las cosas podremos llegar a encontrar la más acertada para cada circunstancia. Y si una de ellas no funciona, ¡estupendo!, ya sabemos el siguiente paso. Será necesario cambiar de estrategia y evitar desgastarnos en acciones sin sentido.

Y tú, ¿cuándo te diste cuenta que el triciclo no entraría y decidiste hacer algo diferente?

Susana García Gutiérrez
Coach Personal y Terapeuta Flores Bach
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla  

 
ACEPTA TODAS LAS ETAPAS DE TU VIDA Imprimir E-Mail
Comportamientos
abuela_madre_hija.jpgUna actitud comprensiva y positiva es la clave para superar las crisis existenciales 

En la sociedad actual donde prima "la búsqueda de la eterna juventud" previo paso por el cirujano estético, cobra mayor valor, si cabe, concienciarse de "la estética del alma" y de la aceptación de todas las etapas de la vida como puertos necesarios en el recorrido y aprendizaje hacia uno mismo.

Al haber perdido la conexión con nuestros ancestros y con el olvido de la importancia de celebrar reuniones familiares, sinceras y deseadas, para dialogar y pasar las enseñanzas de vida de padres a hijos, tíos y sobrinos, abuelos y nietos, el concepto de nutrirse de las enseñanzas familiares ha perdido sentido y por tanto ha dejado de ser buscado, dejando a la sociedad huérfana en medio de sus propios parientes.

Las comunidades indígenas de distintos lugares del planeta tienen en común el respeto hacia su linaje y la posibilidad de enriquecerse de la sabiduría grupal. Mientras que en occidente el creciente índice de divorcios, de madres solteras  y madres adolescentes, además del aumento de la violencia y de la delincuencia,  la dependencia a adicciones, la pérdida de valores, entre otros problemas de nuestra sociedad, son en gran medida consecuencia de la desintegración de la comunidad y de la pérdida de la comunicación como herramienta de entendimiento en todas las familias, dejando a muchas personas sin la posibilidad de madurar bajo el calor del seno familiar.

En estas condiciones, y bajo las exigencias de una sociedad altamente competitiva, muchas personas han pasado de dejar de enriquecer a su familia con la aportación de su experiencia vital, a competir por tener un nivel de vida superior al de los miembros de su propia familia en la anhelada búsqueda de auto-aceptación.

Por tanto, en muchas ocasiones, nos encontramos con la responsabilidad de ganarnos el pan y de encontrar nuestro hueco en la sociedad, sin contar con referentes y teniendo encima que alcanzar las altas cumbres del éxito y del bienestar económico. En este proceso de madurez, en occidente, muchas veces crecemos y pasamos de una fase de vida a la siguiente sin tomar conciencia de lo que significa ser niño, adolescente, adulto y anciano. En general tendemos a vivir de una manera lineal pasando por alto lo que cada etapa conlleva y negándonos en muchos casos a aceptar sus aprendizajes, especialmente cuando tienen la connotación amarga de la vejez.

Sin darnos cuenta, con frecuencia, nos quedamos anclados en una etapa y no sabemos avanzar y crecer, sin dolor ni sufrimiento, permaneciendo estancados en las fases de la vida y tergiversando los roles familiares. En búsqueda de la protección de los padres, hay adultos que no se permiten madurar y a pesar de su edad mantienen un comportamiento infantil, buscando, en muchas ocasiones la figura paternal o maternal en su cónyuge.e. Mientras que en la tercera edad es muy común sentirse desarropado por la sociedad y tirar la toalla ante una vida ya sin sentido, debido al miedo a la enfermedad, al abandono y a la muert

Es por tanto fundamental responsabilizarse del cuidado y del crecimiento de los niños en valores positivos de vida. Acompañar a los adolescentes en ese periodo hacia la madurez en el que la incomprensión les hace sentir desvalidos. Aprender a escucharnos desde el cariño en la etapa adulta, en la que las responsabilidades parecen bombardearnos por el simple hecho de tener una determinada edad. Hay que tener en cuenta que enfrentarnos a la decisión de qué hacer con el resto de nuestras vidas suelen provocar importantes crisis existenciales.

Para quitarle hierro a esta etapa adulta, dicen algunos, con un gran sentido del humor, que cuando los hombres empiezan a ponerse camisas rosas y las mujeres pretenden parecer más jóvenes es porque el rechazo a la vejez ha empezado a surgir efecto. En una sociedad en la que se pre-jubila a los cincuenta años, si con un poco de suerte has podido mantener tu trabajo, esta fase también requiere de nuestra gran comprensión y auto-aceptación para mantener alta la auto-estima. El camino hacia la tercera edad y qué hagamos de nuestra senectud, depende en alto grado de nosotros mismos ya que la actitud con la que hayamos vivido nuestra vida nos acompañará en esta etapa final.

Es evidente que es necesario recuperar valores familiares perdidos para mantener la cadena de aprendizaje en el seno familiar. El llamamiento a la sensatez para vivir la vida tal y como es, respetando las leyes de la naturaleza y las fases de nacimiento, crecimiento y senectud son fundamentales para la sanación de esta sociedad perdida que vaga sin rumbo al haberse desconectado de la Madre Tierra.

MARIA CICUÉNDEZ
www.mariacicuendez.webs.com

 

 
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 Siguiente > Final >>

Resultados 1 - 9 de 30

 

 

 

bannercomportamiento.jpg
bannerdificultades.jpg
bannerlogopedia.jpg
bannerenelcolegio.jpg
banneralimentacion.jpg
bannerdepanales.jpg
bannerescueladepadres.jpg

 

 

 

 


 

 

 

 

demadresylosmedios.jpg

Entra en el Club

logoclub_junio.gif