Skip to content
Narrow screen resolution Wide screen resolution Auto adjust screen size Increase font size Decrease font size Default font size

Demadres


Inicio arrow Escuela Padres arrow La autoestima en los niños
La autoestima en los niños Imprimir E-Mail

ana_noel.jpgLa escapada del pequeño príncipe

Había una vez un pequeño príncipe que era muy feliz dentro de su castillo. Todos los que vivían en él estaban a su servicio, no querían que el príncipe se molestara en hacer nada, en cuanto el príncipe tenía sed, se encontraba con bebidas refrescantes a su alcance, en cuanto tenía hambre encontraba los mejores manjares a su disposición. El rey estaba encantado de ver a su hijo tan sano y feliz y de dar trabajo a tantas personas del reino que colaboraban para ellos. Iban los mejores profesores de la comarca a darle clases a su salón privado, querían que hablara varios idiomas y que conociera los mayores misterios de la ciencia. Cuando el príncipe salía del castillo llevaba varios acompañantes que cuidaban que no le faltara nada. El príncipe se sentía profundamente querido y reconocido, agradecía mucho todo el amor y el cuidado que recibía.

Este pequeño príncipe comenzó a hacerse mayor, y un día decidió escaparse del castillo y ver el mundo real como una persona normal, saltó con mucho cuidado por la ventana de su habitación y cruzó los jardines hasta la puerta principal del castillo ¿Cómo se abrirá esta puerta? ¡Si que es pesada, no la puedo empujar! Después de un gran esfuerzo consiguió abrirla por una ranura y ¡Oh sorpresa! Se encontró con varios caminos y no sabía cuál tomar “¿Cómo no lo sé, si paso por aquí todos los días?”-se dijo a si mismo. Tomó el primero que se le ocurrió y el pobre príncipe estuvo perdido durante un largo rato hasta que finalmente encontró un pequeño poblado. El príncipe estaba muy triste pero, de repente, encontró a un grupo de niños jugando a la pelota, soltó una sonrisa y fue corriendo para integrarse en el juego. Los niños de los que se rodeaba no le daban la importancia que le daban todos los del castillo “¡Si que son raros aquí –se decía el príncipe- nadie me hace caso!”, nadie le pasaba la pelota, y si él la conseguía se la quitaban enseguida (como hacen los niños normalmente). Nadie se acercaba a hablar con él ni le reían todas sus gracias, nadie le preguntaba si tenía sed o frío para darle lo que necesitaba. Al terminar el juego los niños bebieron un poco de agua y cuando el príncipe les pidió nadie quiso compartir con él “¡Tu tienes que traer tu propia agua!” –le dijeron. El príncipe los miró con cara de extrañado y se dio la vuelta encorvado a continuar su camino. No sabía como volver al castillo, tenía sed y hambre y además nadie le sonreía ni le reía sus gracias.

Uno de los trabajadores del castillo lo reconoció en el camino y lo llevó cargando de vuelta con los reyes. Todos ahí estaban muy preocupados y enseguida lo bañaron y lo alimentaron como él se merecía. Sin embargo, el príncipe cambió su actitud, ya no era el mismo tenía, lo que en estos tiempos modernos llamamos: baja autoestima.

¿Qué ocurrió con este príncipe? Pensemos un poco en cómo se construye la autoestima en los niños. Efectivamente, en un inicio, los bebés deben de saberse profundamente queridos (como príncipes), los adultos les deben de dar todo lo que necesitan para darles una seguridad básica que les ayude a sentirse queridos, contenidos y satisfacer sus necesidades básicas. Pero, cuando estos pequeñines van creciendo se debe de favorecer su autonomía y promover que vayan haciendo todo lo que son capaces de hacer, así se construye su autoestima. El mensaje de los padres debe ser “Te quiero tanto que quiero que aprendas a hacer esto por ti mismo, porque estoy seguro de que ya puedes hacerlo”, los niños siempre se resistirán porque no es fácil salirse de la posición de príncipe (o princesa claro) pero, en seguida, se irán sintiendo capaces de hacer más cosas y, lo más importante, de ganarse un lugar con los de su alrededor cuando vayan saliendo de su castillo, perdón de su casa. La única manera en la que un niño se va a sentir seguro con sus iguales es si es capaz de separarse de sus padres y hacer las cosas por sí mismo.

Ahora, pensando en los reyes ¿Con qué problema se encontraron los padres de este príncipe? ¿Qué iban a hacer los príncipes con el tiempo y el esfuerzo que dedicaban tanto ellos como todos sus súbditos al cuidado del príncipe? Los reyes se quedaron tristes porque el príncipe ya no necesitaba de todo su amor y sus cuidados, pero esto fue una oportunidad para plantearse proyectos diferentes, para dedicarse tiempo a ellos y así hacer crecer su reino en otras áreas. Al entender que esto era mejor para el niño pudieron hacerlo sin culpa y con entusiasmo.

¿Dejaremos que nuestro príncipe o princesa se de una escapada?

maria-tovar.jpg

 

 

 

María Tovar Belmar
Psicóloga

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Tel: 620568690

Comentarios
Buscar
mariab   |Registered |2009-02-25 19:58:06
avatar Muchas gracias,

Como siempre me encantan tus artículos y me quedo con la
sensación de que lo difícil es encontrar el punto medio. Seguiremos
buscándolo...
Ede   |SAdministrator |2009-02-25 20:26:15
avatar Bueno, bueno, bueno... Te superas en cada artículo. Esta fenomenal me ha
encantado.
marise   |Registered |2009-02-25 21:50:11
avatar me ha gustado mucho, muy bueno
y de paso, la niña de la foto qué mona y pinta
de simpática!!
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

3.20 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
< Anterior   Siguiente >

 

 

 

bannercomportamiento.jpg
bannerdificultades.jpg
bannerlogopedia.jpg
bannerenelcolegio.jpg
banneralimentacion.jpg
bannerdepanales.jpg
bannerescueladepadres.jpg

 

 

 

 


 

 

 

 

demadresylosmedios.jpg

Entra en el Club

logoclub_junio.gif