Skip to content
Narrow screen resolution Wide screen resolution Auto adjust screen size Increase font size Decrease font size Default font size

Demadres


Inicio arrow Blogs
Blogs


Me importas tu PDF Imprimir E-Mail
Emma de león

loveworld.jpgA punto de cumplir 44 y después de un año entero sin escribir, me siento ante esta pantalla, teclado y ratón y espero a que me llegue algo de inspiración

Han pasado muchas cosas, todas buenas, en este año de barbecho escritor. Mis hijos crecen y yo engordo, comienzan a salirme canas y las prioridades en mi vida empiezan a ser otras.

Ya no me importa no ser la mujer diez que fui con veinte años, tampoco el no estar a la última, incluso me da igual si no llego a fin de mes y si mis mechas no están perfectamente dadas, no me importa tener la casa hecha un desastre y tampoco el desorden de mi armario.

Me importan otras cosas.

En primer lugar me importa que mis hijos sean felices, que se sientan queridos y que estén contentos con lo que son.

Me importa mi matrimonio, mi marido al que quiero tanto y que en este momento no cambiaría por nada.

Me importa que mis padres, a los que adoro, sigan estando, que se sientan bien, que sigan dándome su opinión y diciéndome que es lo que ellos harían en mi lugar. Al final los padres siempre quieren lo mejor para los hijos.

Me importan mis hermanas, a las que quiero a pesar de mis cuñados.... y también gracias a ellos.

Me importan mis amigos, sus problemas, sus alegrías, sus avances.

Me importa el negrito que pide en Mercadona, si ese, el que tiene el periódico en la mano y que con una sonrisa que le recorre la cara, te da los buenos días esperando que te acuerdes de darle algo a la salida.

Me importa ese señor que se cruza conmigo por la calle y va pensando en sus cosas, con sus problemas con su historia.
En definitiva, me importan las personas.

A punto de cumplir 44, tengo la sensación de que un tsunami ha pasado por mi vida y ha revuelto todo. Pero a diferencia de los tsunamis que ocurren en la tierra, este tsunami interior lo que ha hecho es ordenar lo desordenado. Poner cada cosa en su sitio.

Os deseo todo lo mejor para este nuevo año que comienza. Ojalá que este tsunami que ha revuelto mi vida, revuelva también la vuestra.

FELIZ 2012

 
Me parto de risa PDF Imprimir E-Mail
Emma de león

mujeres-risas.jpgDespués de tanto mojito nocturno, de las carreras y las risas, caímos en la cama y dormimos como bebes. Aun no estoy segura de si la cama era comodísima o si estábamos tan agotadas que aunque durmiéramos sobre sacos de patatas nos habría parecido fenomenal.

Eran sobre las 7:30 cuando oímos ruidos en la cocina. Despacito me asomé y en efecto estaba Paz preparando desayunos. El café matinal nos supo de maravilla y más aún cuando Paz nos dejó las llaves de su coche sobre la mesa, ya que eso nos facilitaba el tour del día.

Café, botas, guantes, bufanda y gorro de lluvia. Llaves del coche y ganas, muchas ganas. Esto es empezar con buen pie.

Directas a las pulgas y primera decepción. Apenas hay puestos en el mercadillo. Llovía y miramos por encima, buscamos sin demasiado interés. Entramos a continuación en varios anticuarios de la calle Blaes, un montón de carísimos muebles y objetos inservibles, pero llenos de encanto, llenaban cada una de las tiendecitas de ese barrio de Bruselas.

De regreso al coche, en el último de los anticuarios nos encontramos con un viejo amigo Belga que nos contó cómo le había ido estos últimos años y nos facilito alguna dirección interesante.

La mañana acababa de comenzar, aun teníamos cosas que ver. No podíamos darlo todo por perdido.

Segundo objetivo, una especie de tienda "Reto" a lo belga, segunda decepción. Normalmente es un lugar abarrotado de muebles. Apilados, desordenados, algunos estupendos, otros casi para tirar... Ese día no había nada. Bueno, nada tampoco. Vimos unas sillas monas, un reclinatorio ideal, un revistero, un armario... una mesa... ¿Una mesa? Era la mesa, mi mesa, la que yo llevo buscando años y años para mi comedor... ¡Que nervios! No puede ser...

- Piedy... me la tengo que comprar. - Ede, es ideal!! Ni lo dudes.

Que angustia, ya me pongo con la inquietud que me da el querer y no poder. Y es que traer una mesa desde Bruselas puede ser todo menos fácil, pero yo por si las moscas la reservo.

-Ya veremos que hacemos.

Con los nervios y el madrugón necesitábamos un momento de respiro. Café, mil planes y ganas de continuar.

Tercer objetivo, otro "Reto" belga. En este la cosa mejoró bastante. Aunque despistadas sobre lo que realmente buscábamos, encontramos cosas monas, apetecibles y con un precio interesante.

Regresábamos a casa y recordé un anticuario que yo solía visitar. En efecto no nos decepcionó, aunque también es verdad que ya estábamos tan desinfladas que cualquier cosa nos hubiera gustado. Lo recorrimos despacito, sin prisas y examinando cada uno de los objetos que allí se exponían. Se nos iban las ganas y el entusiasmo....

Fuimos a visitar a una buena amiga. Necesitábamos relax, cambiar de aires, pensar en otra cosa. Tanto mueble polvoriento, tanta caminata, canto correr, tanta emoción apagada... María definitivamente nos animó. Nos invitó a un café que nos supo a gloria, nos llevó de tiendas y tuvimos una dosis extra de risas y de amistad.

Llegada la noche, nos fuimos a la Grand Place, pitas de cena y sueños que se desvanecen, cervecita belga y la magia del entorno.

Otra noche más con un ataque de risa, era inevitable. La mezcla de cansancio y de aventura definitivamente me hacen reír.

 

 
Ay que bien PDF Imprimir E-Mail
Emma de león

pi_ede.jpgTres días de no parar. La salida ya fue atropellada, autosuficientes y con ganas de aventura, como Thelma y louise pero a la española, cambiando el descapotable por el metro y las gafas de sol y amplias pamelas por bufanda, guantes y gorro de lluvia. Pero eso es lo que tiene la realidad, es mucho menos glamurosa que el cine.

Después de llegar a Barajas casi con tres horas de antelación, con la tarjeta de embarque entre los dientes y con las prisas que dan las ganas de llegar a nuestro destino final, nos entro un hambre canina, de esas de me como cualquier cosa, y así fue como entramos en un burguer, agotadas de tanto correr, nerviosas por el viaje, divertidas por la experiencia y muertas de risa de pura emoción.

El burguer da para mucho, pedimos menú infantil para conseguir un juguete para los niños... si es que, pese a que yo tenía sensación de abandono de hogar, tuve a los niños presentes durante "casi" todo el viaje. Ya sentadas con nuestra estupenda hamburguesa, mojando patatas en kétchup nos relajamos y nos pusimos a planear nuestros tres días de asueto. Que si mercadillo por la mañana, que si anticuario por la tarde, entre medias algún trastovejero, que si comemos donde encontremos o que si cenamos mejilloncitos....

Y así, entre plan y plan, patata y patata se nos fue pasando la larga tarde de aeropuerto.

¿Larga?

Nos levantamos tranquilamente una vez terminada aquella especie de merienda, fuimos al baño, nos miramos al espejo, colocamos bolsas y nos dirigimos hacia la puerta de embarque, tranquilamente, como señoras, peinadas y retocadas.

- Ede, ¿Qué puerta es la nuestra?- ¡Anda! Pues ni idea, vamos a mirar...

Panel localizado y vistazo general...

- Mira, aquí estamos... embarque a las 19:15 puerta K, pufff suena al otro extremo del aeropuerto... vamos hacia allá. - Ede ¿Qué hora has dicho para embarcar? - Las 19:15 - ¿Y qué hora es? - Pues... ¡Las 19:35!

Nos miramos, y hamburguesa en la barriga, cargando con maletas, abrigo, bolsas... nos pusimos a correr por el interminable pasillo de barajas. En efecto la puerta de embarque estaba en el extremo opuesto del aeropuerto.

-Piedy, no se a donde iré, pero si hemos perdido el vuelo yo a mi casa no vuelvo.

Llegamos sin aliento, despeinadas, con una bola en la barriga de tanto correr, el abrigo hecho un higo... pufff, no había cola en nuestra puerta de embarque y corrimos al mostrador esperando que no estuviera cerrado el vuelo. El azafato encantado al vernos llegar y con una sonrisa de medio lado nos informó del retraso en la salida del avión.

En fin, tanta carrera para nada.

Bueno, para nada... para nada... ese ratito de relax no dio para charlar con el azafato que muy simpático nos informó de las nuevas salas de fumadores del aeropuerto utilizadas con más frecuencia de la imaginable, y lógicamente allí nos dirigimos.

Desde el avión pudimos ver Paris. Al ser de noche  y sin nubes en el cielo, la torre Eiffel se podía distinguir con total claridad en el centro de la ciudad.

Llegamos agotadas y un buen amigo nos esperaba. Nos llevó a cenar a una terracita belga, cervecita de abadía y platos típicos de la casa. Después rematamos con unos estupendos mojitos en un café cubano donde nos amenizaron la noche con música en directo. Boleros, habaneras... en ese momento eche de menos a mi maridín, le eche de menos pero poco, me duró solo un ratito corto.

Llegamos a casa a las tantas y yo por lo menos totalmente desvelada. Dormíamos en el salón de una prima, nos acogió con cariño y nos tenía preparada la cama en el salón. A mí me dio un ataque de risa que no había manera de parar. El fin de semana acababa de comenzar y lo estábamos haciendo bien mezclando trabajo y placer.

Pero como decían en Un, Dos, Tres... Hasta aquí os voy a contar. Pero tranquilidad, que ya os iré informando de todo lo demás. 

 
Ya han comenzado el cole PDF Imprimir E-Mail
Emma de león

ninios_asustados.jpg

Los preparativos, las compras, los libros, los nombres en la ropa... madre mía, cuanta cosa en tan poco tiempo y encima que poco luce

Empiezan el cole y todo son prisas de último momento. Los niños han crecido durante el verano, no sé qué pasa que siempre es igual. Parece que el sol y la playa tienen algo especial, los niños tienen varios centímetros más y en un par de meses ya no les cabe nada

Todo se renueva en septiembre, zapatos, ropa interior, polos, camisas, faldas, pantalones... ¿todo? ¿Se renuevan también las ganas, el entusiasmo, la actividad, la simpatía, la empatía? ¿Se renovaran las neuronas? (sobre todo las nuestras, claro

Y es que este inicio de curso he tenido que coger aire, mucho aire.

Después de un verano lleno de relax, playa y buenos amigos, como de sopetón, llega septiembre. El mes de las listas, de las prisas y también, porque no decirlo, el mes del "no me queda un duro

Con tan estruendoso comienzo, el carácter se endurece, la simpatía, empatía, entusiasmo y todas esas cosas tan bonitas, parece que se esconden detrás de algún rincón. Tardarán en atreverse a asomar la nariz, por lo menos hasta que confirmemos que todos los libros son los correctos, que la ropa es la adecuada, que no le falta etiqueta a nada y que los niños vuelven a estar contentos entre amigos y profesores, felices, con la felicidad que da  el hacer las cosas bien

Y en este punto me encuentro, tratando de sacudirme la incertidumbre, el cansancio, la prisa... y buscando normalidad, rutina...

Los niños ya están contentos, con ganas, entusiasmo, vitalidad, vienen corriendo y atropelladamente se quitan la palabra para contar todo lo que les ha ocurrido en el colegio, llegan con ganas de más.

Ahora empieza nuestro momento, ahora nos toca a nosotras.

Coger aire despacito, soltar el aire poco a poco, relajaros, hacer un repaso mental... ¿todo está ya hecho?, ¿todo etiquetado?, ¿todo comprado?

Pues rescatemos el entusiasmo, la actividad, la simpatía, la empatía... desempolvemos las neuronas... y a disfrutar de este curso que comienza.

Feliz reentrada escolar.

 
TU DEDICATE A ESTUDIAR PDF Imprimir E-Mail
Emma de león

emmita_concierto.jpgTú dedícate a estudiar....

- Si, mama, no te preocupes que me da tiempo a todo.

Yo me pongo enferma cuando me dice esa frase, y con cara de amenaza remato la conversación con un "¡Mas te vale!"

Clases hasta las tres, escuela de equitación de cuatro a siete, ensayos de grupo de ocho a diez....  y si sobra tiempo estudio. Y por supuesto el viernes y el sábado salidas nocturnas hasta las tantas.

Como comprenderéis con este horario yo veía a mi hija repitiendo curso. Las amenazas de "¡como cargues una, aunque sea un parcial, se terminaron los ensayos!" se oían una tarde si otra también, y la súper amenaza de "¡te vas a quedar sin montar!" se me escapó varias veces.

Pero al final el que la sigue la consigue. Emmita ha terminado el curso estupendamente, da clases en una escuela de equitación y sus alumnos la quieren, las madres de sus alumnos cuando se enteran que soy la madre de la profe, me felicitan y, para terminar de rizar el rizo, os lo cuento por si aun no os habéis enterado pese a que le he mandado un mensaje a medio Madrid, su grupo de rock ha ganado un concurso de grupos en Villanueva de la Cañada.

Y como este pueblo es pequeño, yo a estas alturas ya he perdido mi identidad, ya no soy Emma de León... ahora soy la madre de Emma la que canta para unos o de Emma la profe de equitación y menos mal que nos llamamos igual, que sino ni de mi nombre se acordarían.

Pero, voy a decir la verdad, se me cae la baba. Se me cae la baba con todos mis hijos, eso es cierto, creo que quien me lea de vez en cuando, se habrá dado cuenta de ello.

Villanueva de la Cañada es un pueblo pequeño, todos nos conocemos o por lo menos nos tenemos más o menos ubicados. Pero, en estos últimos días, la gente me para por la calle. - ¡qué bien canta tu hija! Y como ha crecido, que mayor esta... O también me dicen - Pero que sorpresa, no sabía yo que tuvieras una hija artista...

Y me convierten sin darse cuenta en la madre de la artista.

Pero aunque me gustaría ser madre de artista de la España profunda, de las del ladrillo en el bolso que es más heavy, la realidad es que sonrío y doy las gracias y con falsa modestia les digo que no es para tanto.

Pero en el fondo me encanta que me piropeen a mi niña.

 

 
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 Siguiente > Final >>

Resultados 1 - 9 de 45

 

 

 

mercedesboton.jpg
sofiaboton.jpg
emmaboton.jpg
martaboton1.jpg
jeroboton.jpg
isabelboton.jpg

 

 


 

 

 

 

demadresylosmedios.jpg

Entra en el Club

logoclub_junio.gif