Las cosas nunca pasan por casualidad. Me
lo dijo un amigo y lo afirmó con gran
seguridad y sin dar cabida a réplica.
El otro día me ofrecieron trabajo. El
trabajo que más me puede gustar y que más satisfacciones me puede dar. Encima
el horario es el ideal y esta pegadito a mi casa.
Cuando tantas cosas se unen a mi favor,
siempre temo que algo termine fallando o no dar la talla y no ser capaz de
corresponder.
Por otra parte estamos en medio de la
Navidad y aunque lo más importante ha pasado ya, tenemos ahora que rematar la
faena, como en una buena corrida de toros, y en este caso es la llegada de los
Reyes Magos.
Los niños están nerviosos y aburridos de
tantos días sin cole. Los pequeños me
preguntan cada día - ¿hoy hay cole mama? Están aburridos de la lluvia y
dibujos, lluvia y dibujos.
Algún adelanto de juguetes han tenido ya.
Y el lio de tanta gente en casa empieza a dejar huella por todos lados, y a mí,
como buena madre caos, no me da tiempo a recoger.
Mi ritmo de ordenar es más lento que el
de los niños de liar.
Los kilos se me acumulan en las caderas
que no en la cartera, como le gustaría a más de uno, nadie es perfecto. Tanto turrón
de chocolate (que es mi perdición) se empieza a notar y los vaqueros (único
pantalón que me cabe de todos los que tengo en el armario) empiezan a quedarme
justitos, justitos. El comienzo de mi dieta no puede retrasarse más.
Menos mal que el perro de mi hija Ana ya
ha dejado de hacerse pipi por los rincones de la casa empezaba a estar un poco
desesperada, tanto casi como la gata, porque no sé si sabéis que también
tenemos gata...
Otra cosa que me ocupa gran cantidad de
tiempo últimamente es la genealogía. Me paso horas buscando actas y partidas de
nacimiento, chateo con genealogistas que me dan información y me enseñan y ayudan
en mis gateos por este divertido hobby. Estoy literalmente enganchada
Un libro a medias. "Los Masones" de Cesar
Vidal, abandonado en mi mesilla de noche y al que acudo para despejar mi mente,
pero os confieso que el efecto es absolutamente el contrario.
Pero me centro... empezábamos con la gran
noticia de mi nuevo trabajo y esas casualidades inexistentes.
El caso es que me siento con la cabeza
llena, llena de cosas distintas, distintas tareas y distintas situaciones.
Horarios múltiples y tareas diversas. No doy abasto y necesito diez minutitos...
con cinco me conformaría... pero diez minutitos de silencio de relax, de tumbarme
en el sofá y no pensar, solamente dejarme llevar....
tienes capacidad hasta para encontrar ese momento.... no olvides que eres super.
Me alegro muchisimo que tengas un trabajo que te guste tanto, en el mundo no hay nada mejor, y bienvenida al mundo de madres trabajadoras (fuera de casa por supuesto)
Cuando cenamos???? dejalos a todos en casa y vamos a tomar un chupito de mora, veras como cambias el chip. Otra opción es ir a una sesión de Franck... estamos a tu disposición
Me ha encantado, como siempre, Ede. Entiendo lo que cuentas, las Navidades provocan un estres gande y eso que yo no tengo niños. Es maravilloso que te llene tu trabajo..¡enhorabuena!
Lo que no entiendo, es que te quejes de no tener diez minutos de paz...y encuentras tiempo para dedicarte a la genealogía. Eres una super wooman. ¡chica, tú vales mucho!
Yo también te entiendo. Y pienso que tú, además, tienes 3 hijos más que yo! Para mí eres una heroína. Y me das mucha envidia que trabajes en una fundación solidaria. Mucha, mucha suerte. Miles de besos.