Cada día me encuentro con ejemplos de cómo la información
que pasa de una persona a otra se desfigura y transforma. Es algo natural
hablar y escuchar dentro de la visión propia del mundo, ahora bien a la hora de
relacionarse con otros también es necesario hablar y escuchar tomando
conciencia del mapa del interlocutor, así como de sus emociones.
Muchos de los conflictos generados tras un proceso de
comunicación vienen dados porque interpretamos aquello que uno dice con nuestra
visión personal del mundo en vez de utilizar la de nuestro interlocutor.
Finalmente el intercambio verbal se ve inundado de deducciones que cada uno
hace acerca de lo dicho y lo no dicho, incluso en muchos casos con un prejuicio
que anula cualquier posibilidad de acuerdo. Así la batalla está servida.
Comunicarse es algo más que emitir una información, es asegurarnos que quien la
recibe entiende de forma exacta aquello que nosotros deseamos expresar
incluyendo palabras, imágenes e incluso emociones. Es salir de las
interpretaciones personales y corroborar nuestros pensamientos con los hechos.
Esta es una tarea propia de los coaches, las cuestiones que el cliente expone
no pueden quedar sujetas a interpretación del coach, éste las devolverá al
cliente para obtener una confirmación de la misma. Como bien dice la PNL (Programación Neuro Lingüística) se trata de
evitar la presuposición.
En base a estas premisas, dispones de 3 claves para mantener una comunicación
fluida que genere entendimiento mutuo.
1. Revisa desde dónde te estás
comunicando. Puedes hacerlo desde el corazón y con la mente abierta. Utilizando
la empatía y estando en armonía. O bien puedes hacerlo desde el ego encerrado
en llevar razón y lleno de prejuicios.
2. Cuando hablas, asegúrate de decir las
cosas de forma exacta y detallada. Evita frases genéricas que puedan fomentar
la ambigüedad y dar paso a diversas interpretaciones.
3. Cuando escuchas, corrobora y confirma
que tu interpretación es correcta. Es necesario saber si lo que entendiste
está acorde con la información que tu interlocutor quería expresar. Repite esta
operación tantas veces como sea necesario hasta asegurarte que ambos os estáis
entendiendo.
¿Parece simple verdad? Bien, os invito a hacer la prueba y comprobarlo.
Y para que podáis verlo más claro os dejo este ejemplo.
Susana García Gutiérrez
Coach Personal y Terapeuta Flores Bach
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www.coachingatualcance.com
Yo reconozco que soy vehemente y que no siempre comunico mis ideas aceptando de antemano que puede mi interlocutor no estar de acuerdo.
Pero ¿que hacer cuando es la otra persona la que niega con la frase "Eso no es verdad" o parecida, lo que tú estas diciendo? Eso me descoloca y me vuelve más vehemente todavia, llego a exagerar mi propia idea, para poder defenderla, llegando a veces a extremos que, en realidad no siento.
Muy interesante tu artículo. Procurremos seguir tus consejos..
es verdad que parece facil pero es dificilisimo y ademas no tiene que juzgar nada de lo que te digan y debes evitar dar opiniones etc, esta claro que hablar y escuchar son dos ARTES
muchas gracias
Marilu, encantada como habitualmente con tus comentarios, porque me dan pie a ir más allá.
Al escribirlo, me centré en el hecho cuando oímos una frase damos por hecho que hemos entendido, aunque podamos estar equivocados. Como en el video del link que os he puesto, en el que la mamá escuchó "castor" y con ello se quedó en vez de preguntar al niño para llegar a averiguar que quería decir "pastor".
De hecho tus comentarios Marilu y el tuyo Inma (gracias por intervenir) me llevan a un tema que vi justo el pasado fin de semana, al tema de "llevar razón" y hacer juicios del otro. Yo también he sido en ocasiones vehemente al meterme en una conversación con lo que consideraba mi verdad, hasta que aprendí que el otro también tenía parte de su verdad y ninguno de los dos teníamos la verdad absoluta. Ahora si se da el caso me retiro, aunque eso me ha llevado mi tiempo de práctica.
Perdonad, parece que me pasé de largo en el comentario.
Decía que si os apetece, justo ayer escribí sobre ello en mi blog (http://coachingsusanagarcia.blogspot.com/2010/04/ el-lenguaje-consciente-i-las.html)
Y además os doy las gracias porque hoy me habeis inspirado con vuestros escritos.
Hola Susana, está muy bien lo dices, pero creo que el problema de fondo es que vamos tan atropellados que no atendemos y no dedicamos tiempo a comunicarnos "de verdad".
Gracias Federica por tu acertada apreciación. Sí, efectivamente, comunicarse, más concretamente, escuchar lleva un tiempo y necesita atención. Nosotros los coaches decimos escuchar con todo el cuerpo, poner en ese momento al servicio de la persona nuestros oídos, nuestro cerebro y nuestras emociones.
En cuanto al blog prueba directamente http://coachingsusanagarcia.blogspot.com para conectarse. Si sigues con problemas escríbeme directamente a mi email y si me dices que te sucede exactamente te puedo ayudar.
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