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La receta del empleado "alla carbonara" |
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Jeronimo M. M.
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Queridos amigos, hoy hablaremos de una receta muy popular, y que además se puede preparar en un “momento”. Es la “Carbonara”. Seguramente todos nos “hemos comido” en alguna ocasión este plato, y como es uno de los platos favoritos de las empresas, he decido que “sepáis” como se hace, así , al llegar a casa diréis “hoy me siento un autentico empleado carbonara, churruscadito por fuera y crudito por dentro” ¡que guay!
Para preparar al empleado carbonara hace falta:
1- Una Empresa, que puede ser, desde empresa líder en el sector a empresa taxi, si, de esas que todos los empleados caben en uno.
2- Una pizca de empleados . Aquí hay mucha libertad de elección , de contrato indefinido, temporal, de sustitución, fomento de empleo incluso un (ETT) Empleado Torrado Temporalmente, para que haya un minimo “sabor carbonara” es bueno que haya al menos 4 empleados.
3- Un pellizco de responsables o Jefes con mala “baba”, inútiles, O “buenos” jefes pero sin posibilidad de influir en lo que se “cuece”
4- Un local u oficina, no hacen falta grandes espacios este “plato” se adapta a todas las circunstancias
5- Una cucharadita de Instalaciones poco “ ergonómicas” es decir no adaptada al uso de personas
6- El “truqui” se puede añadir ese toque tan personal y característico que tu imagines para conseguir ese fantástico tono oscuro del empleado carbonizado
Preparación:
Bueno, pues lo primero es tener una empresa, da igual que haya crisis o que no la haya, puesto que este plato es universal y “atemporal”. Para empezar debemos picar al empleado en cuadraditos muy finos, esto es muy importante por que si no los picamos bien, alguno puede resultar correoso y hay que sacarlo del “guiso”. Freírlos a fuego lento en una oficina o local. La temperatura debe de ser la apropiada, yo recomiendo, para que salga muy churruscadita, una agradable temperatura de 35 grados centígrados en todas las épocas del año, si, se que hay gente que la prepara con un frío polar en invierno y un calor sahariano en verano. Yo no me opongo a esa manera de “cocinarla” por que como ya sabemos “El fin justifica los medios”.(*)
Mientras se están “dorando” los empleados, Se puede ir preparando la salsa. ¿Qué contiene la salsa? Básicamente esta compuesta por jefes o responsables de los empleados a “encarbonar” y consiste en: muchos silencios, no se vaya a notar que no saben de lo que están hablando, Ordenes contradictorias, para que el empleado parezca además “bobo” y pueden añadirse “especias” como: Buen rollito, coleguillas, y un mucho de “por que lo digo yo”. También se consigue un buen efecto carbonara diciendo las cosas a gritos y maleducadamente ¿para qué nos vamos a privar? Que no nos falte de nada.
Cuando veamos que los empleados están blanditos, y antes de que se doren, le añadimos un “finiquito on the rock” y unas cuantas amenazas como: Inútiles, vagos, tontos, vais a ir todos... a la calle. Es ahora cuando se mezclan removiéndolo todo muy bien. ¿Cuando sabré que todo está bien hecho? No digo tiempo, porque más o menos se ve cuando las cosas están crudas o no. Para averiguar si esta debidamente cocinada, siempre podemos usar la prueba del carbono 14 con la que podremos datar el plato y saber sí ya esta en su punto.
Este es un plato que “llena” un montón y no se puede comer todos los días, pero, ¡está tan bueno! que muchas empresas lo adoptan como propio. Además es muy fácil de hacer y “sirve” para sorprender a “alguien” cualquier día del año.
(*) Ese “Maquiavelo es un crack”. Para mí, “Maqui”, por que me he topado con el varias veces y hemos comenzado a llevarnos bien
(*) El perpetrador de estos monólogos quiere hacer saber que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Y que ya puestos... “no hay nada tan horrible que no pueda ser empeorado”
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.
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" Odas al compañero, compañero no me Odas" |
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Jeronimo M. M.
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Agradezco desde aquí a los que han sido mis compañeros de trabajo por tantas ideas que me han aportado a estos monólogos. Confieso, que en esto no soy original, que soy un “vampiro”, Ahora es cuando piensas “ya está este tío desvariando “ ¿qué se tomara en el café por las mañanas?
Soy de “esos” que se quedan con las frases que “pronunciamos todos” en esos momentos solemnes crees vas a quedar “de cine” y luego pasa lo que pasa, que no hay rincón para esconderse de la vergüenza que te da.
Lo malo de estos “desvaríos” míos, es que empiezo a sentirme cómo dice mi compañero Juanjo “un profesional, malo, pero un profesional”.
¿Cómo no me voy a acordar de esos momentos en los que mi jefe decía “ sí, si, vosotros “hablad” pero yo soy el que tiene la sartén por el marco ¿¿¿??? Ya no sé si los marcos van a hacer de sartén o las sartenes van a tener un sitio de honor en la pared del salón.
Suyas son también las frases: “Yo por Ramón pongo la cabeza en el fuego”, creo que se comenta por si misma... ¡uf! me duele la cara solo de imaginármelo, y, además también me dolió la cara en esos momentos por evitar reírme. “Esto es una verdad como la copa de un piano”. Que bonito, verdad inmutable y científica, lo malo es que así leída en frío ya no sé, si el pino tiene “cola” o si el piano tiene copa de tanto repetirla. Yo tampoco me libro, en alguno de mis monólogos anteriores, hay también una metida de “gamba”. Lo dicho, algunos tendríamos que tener prohibido hablar y mas aún escribir.
La verdad que eso del compañero es una lotería, y tiene mucho que ver con la relación de pareja o lo que sucede en las pandillas, Lo malo es que “el resto” no tiene por que quererte, es mas, en muchos casos son “el enemigo”.
Yo me he llevado bien con la mayoría de los compañeros que me han “tocado en suerte”, pero claro, soy de esos que inspiran “cierta ternura” por que soy un “despiste persistente”. En mi primer trabajo al acabar la entrevista de trabajo, la puerta de salida “se me movió” a la derecha y salí muy dignamente por la puerta del cuarto de baño de las “chicas”, en mi defensa diré dos cosas: Que la puerta no tenia el clásico cartel identificativo y que salí del cuarto de baño con mucha elegancia y desparpajo y con esa cara de decir “ creo que me he equivocado, que el pasillo esta muy oscuro y con un mobiliario que no es el que esperaba”. Les alegré el día, por que como era el nuevo “estaban todos mirando”. Así que se desternillaron de la risa. “Lo sé” esa no es la palabra, pero seguro que tu conoces alguna mejor ¿no? .
El tema de los compañeros dan para mucho, desde historias de “terror” hasta el humor más “surrealista”.
Hay gran variedad de compañeros, que ya iremos “viendo” y para acabar, que sé que me extiendo mucho, pongo algunos ejemplos:
El generoso: ayuda siempre, aunque no se lo pidas, así da gusto
El temeroso: Siempre teme que el cielo caiga sobre nuestras cabezas
El trepa: “impresionante”, se agarra a cualquier terreno y trepa solo con sus manos y pies un deportista
El cuenta polvos: Este nunca falta ¿por qué será? ¿No sabe que “sabemos” que es “mentira”? y además no nos interesa
El pesado: Uf... que pereza, bla bla bla monótono y aburrido
El mudo: ¿Alguien ha visto a .... López?
El seductor: ¡Guau¡ ¿una aventura? Tentador, pero mala política mezclar negocios y placer
El naufrago: desconoce la palabra higiene personal, no sabemos si por desconocimiento o por alergia
El 007: Lo arregla todo todo... y tiene licencia “pa matar”
El futbolero: ¿qué seria de los lunes sin él?
El chistes: es muy bueno si los cuenta bien... puede convertirse en pariente próximo del “pesado”
El chismes: ¿te has enterado de la última? Fantástico para hacer correr rumores que siempre son infundados
El Medallas: La empresa y España funcionan gracias a él es un gran repartidor de”juego” y todo es por su gran valía
Saludos, besos y abrazos, Repártanse según proceda
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Jeronimo M. M.
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No hago otra cosa que pensar en ti
Querida “nómina” esta carta es para decirte que te amo, que no aguanto más sin decírtelo, viniste a mí el fin de semana pasado, fue tan emocionante. No venías “gris”, eras realmente una sinfonía de blancos y negros. No me acabo de acostumbrar a no verte. Quiero que estés así de guapa y radiante todos los días.
Sé que no lo sabes, pero estamos hechos el uno para el otro. ¿Por qué sólo vienes a verme primeros de mes?, ¿es que quieres a otros más que a mí?. Quiero explicarle al mundo que aún cuando no me correspondas, juntos todo tiene sentido.
Te escribo por que tiemblo de emoción ante tu presencia y mi facilidad de palabra habitual se convierte en torpeza absoluta. Te miro y me digo: Pero...pero ¿qué rayos me están pagando?, ¿quién te entiende?, ¿es que vienes sin manual de instrucciones, como la mayoría de las mujeres que conozco?. En fin ... no sé si ir a un “hechicero” o aún peor, a los de Recursos Humanos para que me expliquen (*).
Quiero decirte que te tengo “muy presente” en mis pensamientos, en los buenos y malos momentos, que me acuerdo de ti por la mañana, cuando me desperezo para empezar una nueva jornada. Que también te recuerdo cuando el sol ”baña” mi cara camino al trabajo. Siempre estás en mi cabeza y en mi corazón. Te recuerdo especialmente, también, en los días malos, cuando no estoy “para nada”, sí, en esos días que le dirías a tu madre “mamá llama al cole y di que me encuentro mal y que no puedo ir”.
“Que sepas” que alguna noche me he despertado sobresaltado con la idea de que no me correspondes y que al final me dejarás por “otro”. ¿Qué sería de mi vida sin ti?. ¡Un autentico desastre!. Sí, claro, sé que podrías ser más “grande”, pero ya ves, de momento y como le pasa a la mayoría de los españoles mi nomina es pequeñita y resultona . Es que no puedo remediarlo, siempre veo la botella “medio llena”.
Yo soy de la opinión de que si trabajar fuera bueno no nos pagarían. Quizá por eso no haya enamorado a una nómina de las consideradas más “atractivas”. Y ya sé, que sin esfuerzo y suerte no te volveré a ver, y sabes que te necesito, que no puedo vivir sin ti.
Mi deseo de tenerte conmigo es permanente y sí, lo sé, sé que me vas a decir, que te comparto con más gente: con el banquero, el tendero, el gasolinero, el del bar...., incluso sé que me dirás que te “pierdo” yendo con otras mujeres. Invitando ¡eh!, no vayamos a pensar mal.
Pero sé que tú tampoco me eres fiel. Que no te gusto, a pesar de mi esfuerzo por ser agradable y guapo para ti. Claro que, hay cosas que no pueden ser, y ya se sabe: “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”.
¿Por qué te dejas “parte de ti” con el señor Seguridad Social?. ¿Qué me dices de “mister” Hacienda? . ¿Por qué cuanto más hermosa te veo, te vas más con el señor Hacienda?. ¿Qué he hecho yo para merecerlo?.
Mi amiga “cuenta corriente” me dice que me espabile, que te cambie por otra mejor, que va camino de tenerse que vestir de “rojo” y que a ella, como bien se yo, lo que le sienta bien es el verde.
En fin, quiero que sepas que sigo intentando sonreírle a lo inevitable: ¿Acaso podría amar a una
nómina ingenua que se va por ahí con “otros”?. Dicen que no estamos hechos el uno para el otro y estamos condenados a ir por distintos caminos, que estar juntos es un error inevitable. Yo no lo creo así:
Te quiero
(*) Nota del autor: sí, claro que hay manual, pero es un tostón leerlo, no mola nada. Afortunadamente para mí de eso sí entiendo, de mujeres nada de nada, pero ¿quién dijo que la vida iba a ser sencilla y fácil?.
Saludos, besos y abrazos, Repártanse según proceda
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La cita ciegas y la cara de tonto |
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Jeronimo M. M.
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“Ya te han abierto la puerta”. Y el lenguaje corporal en este tipo de situaciones es muy importante, tienes que cuidar “el terreno que pisas”. Hay que esperar la invitación del entrevistador, sentarte y luego esperar acontecimientos.
Lo normal es que haya alguna frase para romper el hielo... algo como aquel tradicional ¿estudias o trabajas? “Tu cara me suena”, es solo para romper el hielo. Aprovéchalo, por que es lo que te dará la pista de cómo es el entrevistador. Es al primero a quien hay que seducir, pero no será el último. Si todo fue bien, después de él habrá como minimo otra “cita”.
¿Cuál es el papel del entrevistador? Su papel es como el de la clásica “amiga fea” que hay que “sobrepasar” para triunfar con la persona “soñada”. Debes convencerla que eres la persona adecuada para su amiga (*). Que eres guapo, sensible y simpático, y que nunca harás nada que se indisponga entre los “dos”.
El entrevistador es quien se come “el marrón” de soportar a los galanes pesados y feos, que los hay en cantidad. Es quien deshoja la “margarita” por parte de la empresa.
Bien ... ya me he situado frente a el y ... ¿Cómo me siento? Ejem....Hablo de sentarse, no de sentimientos. No debo sentarme como si me hubiera “desplomado del piso de arriba” por que eso no demuestra interés, ni sentarme en el borde de la silla , porque cabe la posibilidad de caerme y eso además de doloroso nos haría sentirnos ridículos. ¿Qué no? Imagina que te mira la mujer de tus sueños, sonríe , tu la sonríes ... te acercas mitad insinuante, mitad triunfador...y ¡Es miope! ¡Saludaba a otra persona! Exacto ... Si te ha pasado alguna vez ya sabes que se siente: “tierra trágame”.
Te sientas cómodamente y procuras inclinarte suavemente hacia delante, eso siempre “demuestra interés” ¿No? Si tienes oportunidad, conforme avance la entrevista, fíjate si el entrevistador adopta una postura igual o parecida a la tuya, el llamado efecto espejo, ¿Qué significa eso? Pues que hay sintonía que es lo más importante para “ganarte” su voluntad.
Lo más difícil es ser natural, es un momento en que todo se esta controlando, si has captado el interés de la persona que te entrevista estará anotando esos detalles que le parecen significativos. No intentes leerlos ... es como cuando un hombre quiere asomarse al “balcón” de un buen escote ¿Ve algo? Noooo ¿y que pasa? Que se le queda cara de tonto y además se nota mucho.
Estúdiate el currículo, e intenta que todo “encaje” bien. Si haces un currículo “creativo” no te pueden pillar “en un renuncio”. Hay que prepararse bien la entrevista y si la fastidias... Haz como yo, sigue intentándolo, pero eso si, recomiendo que para después de la entrevista lleves una libretita en la que debes de escribir todo lo que creas que ha ido bien y todo lo que ha ido mal. ¿Qué puede pasar si no? Pues, te pasará lo que me pasaba a mi cuando iba al medico de la seguridad social, 30 minutos de espera, 5 minutos de consulta que se resumían: “Tiene usted un problema en el estogonofoide Crapuleano, lo que le produce una inflamación de las gónadas”. Nada grave , “se me va tomar una pastilla de Apolonol con cada comida y un Seductoril cada seis horas durante una semana ” ¿me ha entendido? Claaaro, ¡por supuesto! Y tu piensas: ¿Cree que soy tonto? Y... y al llegar a casa mmmmmmm ¿tengo el chofoide enano clonado? ¿Qué me había dicho que tomara ¿ un evacuol después de cada comida? ¿ Un espenetril al día durante seis semanas? Ah... jejejeje lo tengo en la receta. Y te dices a ti mismo: “Eres el mas grande” miras la receta y... Menos mal que en la farmacia me lo “traducirán” ... ¡Glups!
(*) Uso el femenino pero “vale” para los dos sexos, ya que el binomio feo / simpático acompañando a guapo e interesante es en esos casos y según “Murphy” probable en un 95 % de los casos
Saludos, besos y abrazos, Repártanse según proceda
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