Skip to content
Narrow screen resolution Wide screen resolution Auto adjust screen size Increase font size Decrease font size Default font size

Demadres


Inicio arrow Escuela Padres
Escuela Padres
GRACIAS POR SU ATENCIÓN Imprimir E-Mail
Logopedia

cuadrados_naranjas.jpg¿A qué padres y profesores no les gustaría que su hijos o alumnos fueran "modélicos"? ¿Quién no querría que su hijo o alumno realizase las tareas a la perfección, acatase las reglas de juegos "al pie de la letra" o comprendiese sin dificultad todo aquello que se le enseña?;¿ quién no se sentiría orgulloso de ver a su niño sentado tranquilamente en su silla concentrado en sus tareas y siendo responsable con sus cosas y las de los demás, prestando atención a todo lo que se le dice y sin interrumpir la clase?

Creo que todos lo querríamos con nuestros hijos y alumnos, sólo que hay un problema...no hay nada que diste más de la realidad, sobre todo, con los más pequeños.

Es cierto que hay niños más tranquilos y responsables que otros o con una mayor facilidad para prestar atención, aprender y realizar las tareas, pero no podemos olvidar que siguen siendo niños y como tales tienen la necesidad de moverse, expresar lo que sienten en cada momento y no pueden evitar distraerse cuando se aburren, discutir por algo que creen que les pertenece o no concentrase cuando su compañero de al lado le propone una alternativa mucho más atractiva que la ficha de clase que está realizando en ese momento...

Por eso, lo primero que tenemos que hacer, como padres y profesores, es comprender y respetar esta etapa de la vida de nuestros niños y, a partir de ahí, ayudarles, poco a poco y de manera sutil, a mejorar su capacidad de atención y concentración, a fomentar el respeto por las cosas, por los compañeros y adultos, así como la responsabilidad ante sus tareas y motivación por todo aquello que va aprendiendo, para lograr, con el paso del tiempo, formar personitas "no modélicas", sino con iniciativa, ganas de aprender y mejorar en todo aquello que puedan, que es realmente lo importante para alcanzar todo aquello que se propongan.

Por ello, algunos de los consejos que puedo sugerir para trabajar en clase o en casa con nuestros niños lo anteriormente comentado son:

-         Proponerles actividades cortas y variadas que mantengan su interés y motivación.

-         Ofrecerles un ambiente de trabajo tranquilo y ordenado.

-         Asegurarnos de que han entendido bien la actividad o tarea a realizar, explicándosela de forma clara y sencilla.

-         Hacerles que respeten horarios y normas de clase o casa.

-         Pedirles que realicen las actividades en un tiempo determinado e intentar aumentar, de manera progresiva, el tiempo que estos están concentrados realizando su tarea.

-         Es importante no facilitarles en exceso la tarea y ayudarles sólo cuando sea necesario. Es mejor dejarles que descubran por sí solos sus errores y la forma de no repetirlos.

-         Deberemos reconocer y felicitarles por sus logros.

Por otro lado, existen muchas actividades para trabajar la atención y la concentración de nuestros niños, así como para estimular su motivación e interés y fomentar su responsabilidad hacia los aprendizajes de clase. Algunos ejemplos son:

-         Caligrafía, dictados (tanto de números, colores, frases...), copia de textos o palabras, lecturas comprensivas de cuentos, observar dibujos y describirlos, buscar determinados objetos en dibujos, fotografías, operaciones sencillas matemáticas, completar palabras que le faltan letras, completar series lógicas, etc.

Otras más amenas que no serán percibidas por los niños como "deberes" y que, además, les servirán como medio de relajación y entretenimiento pueden ser:

-         Ver películas y después hacerles preguntas concretas sobre las mismas (personajes, qué ocurre primero, qué ocurre después, qué pasa en un momento determinado de la película...)

-         Lo mismo con libros y cuentos. Es importante, también, trabajar las ilustraciones del libro(quién sale, qué ocurre, que localice objetos determinados, color de la ropa de los personajes, color y forma de los objetos, etc.).

-         Realización de puzzles, rompecabezas y juegos de construcción (Lego).

-         Juegos más clásicos como "Veo, veo" con letras y colores; "Palabras encadenadas" (dices una palabra y él tiene que decir otra que empiece por la última sílaba o letra de la que dijiste), el Dominó, etc.

-         Juegos de memoria con cartas de dibujos animados.

-         Adivinanzas, rimas, trabalenguas, etc.

-         Plastilina. Con este recurso podremos trabajar con ellos conceptos tales como tamaño, forma, color, posición en el espacio, etc.

-         Pasatiempos facilitos como, por ejemplo, sopas de letras, el juego de las diferencias, laberintos, etc.

 

Todas las actividades pueden realizarse de forma diferente y con distintos contenidos cada vez, lo importante es que sean variadas y motivadoras para los pequeños, ya que la motivación e interés serán fundamentales para lograr resultados.

Marta Iranzo Duque
Maestra y Logopeda

 
HABLANDO SE ENTIENDE LA GENTE Imprimir E-Mail
Logopedia

gente.jpgFavorecer la expresión y comprensión oral es uno de los objetivos primordiales del tramo educativo de los 0 a 6 años. Por esto, los profesores de Educación Infantil debemos crear un clima de confianza, afecto y respeto en el que los pequeños experimenten el placer y la necesidad de comunicarse.

La manera en la que nos dirigimos a los niños, el modo de explicarles las cosas o de establecer las normas de clase, la manera de recibirles cuando llegan o de despedirles cuando se van, etc., van a ser, a estas edades, importantes factores condicionantes.

Dado que la calidad del lenguaje del niño va a depender de lo que escuche a su alrededor y siendo el colegio el contexto donde éste estará en contacto con modelos lingüísticos diferentes, los educadores debemos ofrecerles un modelo de lenguaje a seguir rico y correcto, así como múltiples situaciones en las que estos puedan usar el lenguaje de forma variada y aprender nuevos términos y expresiones que les sean útiles y significativas.

Los "profes" somos para ellos interlocutores muy cercanos e importantes y, por ello, debemos hacerles sentir que sus ideas y pareceres son tomados en cuenta y escuchados y, al tiempo, ayudarles a superar los obstáculos con los que tropiezan para que puedan ir, poco a poco, mejorando y comunicándose de forma eficaz.

Sin embargo, la colaboración de la familia será fundamental porque, además, de tener muchas ocasiones para facilitar y contribuir al aprendizaje de sus hijos, ésta ,mejor que nadie, va a conocer y saber los gustos de los más pequeños, lo que despierta su interés o el significado o importancia que da a las distintas situaciones, contextos, palabras, temas, etc.

Por todo esto, padres y profesores debemos utilizar técnicas de comunicación diferentes y tener en cuenta aspectos tales como la pronunciación, el ritmo, la articulación de palabras, así como insistir en el respeto del turno de palabra, en el escuchar a los demás, el mantenimiento de la atención, en el no gritar, etc., todo ello con el fin de contribuir y estimular la capacidad de comprensión y expresión oral y lingüística de los niños.

Algunas de estas técnicas de comunicación son:

  • Narraciones:

A través del uso de cuentos y narraciones podremos trabajar con nuestro hijo o alumno la gesticulación, la entonación, la articulación de nuevas palabras; le motivaremos a participar en actividades diversas en relación con el cuento y le daremos a conocer nuevas formas de pensar, de expresarse, nuevos valores y actitudes por medio de los personajes. Estimularemos su capacidad creativa al pedirles que inventen nuevos argumentos y finales para la historia, que formulen soluciones variadas a problemas planteadas en la misma y, por último aunque no menos importante, contribuiremos al aprendizaje de la lectura y al fomento de la misma

Los niños han de narrar cuentos que ya hayan oído antes pero también los suyos propios, así como sus experiencias, ilusiones y juegos. De esta manera y, poco a poco, los pequeños aprenderán a unir ideas de forma coherente para da cohesión a sus relatos.

  • Descripciones:

Para que los niños aprendan a describir, primero tienen que observar y manipular.

Las descripciones se podrán hacer sobre personas, sobre animales o cosas, en forma de juego grupal o individual, fijándose en unos determinados aspectos u otros, con el objeto a describir presente o no, etc.; pero siempre tendrán un mismo fin: contribuir al desarrollo de los procesos de atención, observación, memoria y pensamiento de los pequeños.

  • Dramatizaciones:

Las dramatizaciones, ya sean con títeres, marionetas, máscaras, sombras chinescas o disfraces, ya versen sobre cuentos o sean inventadas, resultan muy recomendables para el desarrollo del lenguaje infantil puesto que, además de resultar muy divertidas y atractivas para los más pequeños, les permiten descargar sus emociones.

Con las dramatizaciones permitimos al niño usar el lenguaje de forma más espontánea y  favorecemos su participación y creatividad, así como la superación de su timidez o "miedos" a determinadas situaciones sociales.

  • Diálogos:

El diálogo será la técnica  comunicativa por excelencia. Ya sea entre alumno - profesor, entre padre - hijo o niño - niño, el objetivo del mismo será el de que el niño vaya comprendiendo progresivamente el valor de las palabras, el que aprenda a profundizar en ideas y a saber explicar lo que está claro para él, pero no para los demás; a plantear interrogantes y buscar respuestas adecuadas a los mismos.

A través de éste, el niño será capaz, poco a poco, de escuchar a la otra persona, de ponerse en su lugar; en definitiva...a hacerse entender y a entender a la gente y a el mundo que le rodea.

Marta Iranzo Duque
Maestra y Logopeda 

 
EN LA PUNTA DE LA LENGUA Imprimir E-Mail
Logopedia

boca.jpgUn niño con dislalia es aquel que va a tener dificultades para pronunciar correctamente uno o varios sonidos del lenguaje, lo que puede llegar a afectar la inteligibilidad del mismo.

Esta defectuosa articulación del habla puede deberse a que el niño sustituye unos sonidos por otros como, por ejemplo, "sepillo" por "cepillo" o "jubar" por "jugar" (errores de sustitución) o bien a que éste, simplemente, los omite diciendo, así,"moca" por "mosca" o "cuado" por "cuadro" (errores de omisión). En otros casos, el niño no va a saber cómo articular dos consonantes juntas, por lo que introducirá una vocal en medio ("calavo" por "clavo") o intentará  una pronunciación aproximada sin llegar a lograrla ("piedga" por "piedra"). Estos son los llamados errores de inserción y distorsión de los sonidos.

 Aunque el mayor síntoma va a ser una incorrecta pronunciación, la dislalia puede ser originada por distintos tipos de causas dando lugar, por tanto, a diferentes tipos de la misma, cada una con una evolución y un tratamiento específico.

 Aquella en la que la mala pronunciación es debida al "factor edad" (el niño pequeño está aprendiendo a hablar y comete muchos errores) es llamada Dislalia Evolutiva. Este tipo de dislalia puede considerarse como una "etapa" más en el proceso de aprendizaje del lenguaje del niño, en la que los errores se irán corrigiendo por sí solos y de manera progresiva.

 Aquella en la que los errores de pronunciación se deben a deficiencias auditivas, se denomina Dislalia Audiógena y su tratamiento y evolución dependerá del grado de sordera, pudiendo ser necesaria una prótesis auditiva así como una rehabilitación más exhaustiva de la articulación, ya que las dificultades que encontrará el niño serán mayores.

 La Dislalia orgánica es aquella que se debe a alteraciones de tipo orgánico como, por ejemplo, lesiones en el sistema nervioso central (Disartrias) o a malformaciones de los órganos del lenguaje tales como la lengua, paladar, labios, dientes o fosas nasales (Disglosias). Tanto en las disartrias como en las disglosias el tratamiento será variado y más específico, ya que además de una reeducación de los órganos articulatorios será  necesario tratar otras funciones motoras y neurológicas (masticación, respiración, soplo, voz, etc.). Deberá, por lo tanto, intervenir un equipo multidisciplinar compuesto, al menos, por un logopeda, una neuropsicólogo y un fisioterapeuta.

 Por último, la Dislalia Funcional. En este tipo de dislalia no va haber ningún problema o malformación física u orgánica que justifique los errores de articulación sino, simplemente, una dificultad o incapacidad por parte del niño para "usar" correctamente alguno de los órganos articulatorios (por ejemplo, conseguir colocar la lengua en la posición adecuada para emitir un determinado sonido), lo que impedirá la perfecta articulación.

 Sea cual sea el tipo de dislalia, todas deben ser tratadas lo antes posible. Para ello será necesario llevar a cabo una evaluación exhaustiva que permita determinar las causas así como establecer el tratamiento más adecuado para cada situación.

Dado que la dislalia funcional es el tipo de dislalia más común entre los niños pequeños, me gustaría terminar este artículo mostrando algunos ejemplos de actividades y ejercicios muy sencillos para trabajar, desde casa o aula, estos errores de pronunciación en nuestros niños y alumnos y contribuir, al mismo tiempo, a la prevención de nuevas alteraciones articulatorias, así  al desarrollo de su lenguaje.

 

  1. Ejercicios de praxias (para el desarrollo de la motricidad fina de los órganos articulatorios)

 

  • Con la lengua: Tocar una mejilla y después la otra, hacerla vibrar, tocar la punta de la nariz, la barbilla, etc.
  • Con los labios: Dar besos ruidosos, fruncir los labios, hacerlos vibrar, sujetar un lápiz sin que se caiga, etc.
  • Con la mandíbula: Moverla hacia un lado y hacia el otro, abrir y cerrar la boca lentamente, luego más deprisa, etc.

 

2. Ejercicios de respiración y soplo:

 

  • Inspirar por la nariz, retener el aire y soltarlo por la boca; inspirar por sólo un orificio nasal y luego expirar por la boca; inspirar por un orificio y expirar por el otro; empañar  espejos, etc.
  • Tomar aire por la nariz, retenerlo y expulsarlo lentamente en forma de soplo hacia la punta de una vela; hacer vibrar la llama con el soplo, sin llegar a apagarla; soplar fuerte una vela y apagarla e ir repitiendo el ejercicio alejando cada vez un poco más la misma.

 

  1. Actividades de articulación:

 

  • Realizar onomatopeyas que incluyan el sonido afectado (imitar, por ejemplo, el sonido de un coche en el caso de la /r/; el zumbido de una mosca, en el caso de la /z/, etc.)
  • Enseñarle fotos o dibujos que contengan los fonemas afectados tanto en posición inicial, como media y final para que, primero, repita después de nosotros y con el tiempo lo vaya haciendo él sólo.
  • Completar verbalmente frases con palabras que contengan estos fonemas (Por ejemplo, para la /r/"El animalito que come queso es el...(/r/atón); para la /s/ "A la hora de comer nos colocamos alrededor de la...me/s/a, sentados en las.../s/illas", etc.

·        Enseñarle frente a un espejo la posición correcta de la lengua para cada uno de los fonemas. Es importante que nosotros también lo hagamos para que pueda imitarnos.

·        Ejercicios de discriminación auditiva: Que levante la mano cuando oiga los fonemas a trabajar.

  • Colorear dibujos que tengan los fonemas que debe reforzar.
  • Aprender canciones, rimas o poesías con estas letras.

Marta Iranzo Duque
Maestra y Logopeda

 
UNA NIÑEZ A TODO COLOR Imprimir E-Mail
Logopedia

lapicescolores.jpgEn esta ocasión me gustaría escribir sobre el “arte” de los pequeños con la intención de hacer ver a los mayores más allá de los dibujos de sus hijos y alumnos y de dar a conocer lo que estos dibujos implican y suponen para ellos, así como lo mucho que contribuyen a su desarrollo.

Así pues, me gustaría empezar diciendo que durante la infancia los dibujos son, para los niños, una de las formas de expresión más importantes que tienen, a través de los cuales plasman y representan su pensamiento y manera de ver el mundo; percepciones, que al igual que sus dibujos, irán cambiando a medida que crecen.

Los cientos de dibujos que nuestros niños nos regalan a lo largo del año son su manera de decirnos lo que sienten, lo que les conmueve o emociona, lo que les asusta o indigna; su manera de darnos a conocer aquello que persiguen o admiran…todo ello, a través de formas, líneas, manchas, colores… sin tener que usar una sola palabra. Pero para que tenga lugar esta comunicación o, en otras palabras, para lograr que los pequeños desarrollen su capacidad para expresarse, nos necesitan a nosotros. Necesitan a unos receptores entusiastas y flexibles que sean capaces de comprender toda la diversidad que producen; que les enseñen a ver para, más tarde, saber representar. Receptores que sean capaces de aumentar la autoestima y seguridad, tanto en sí mismos, como en sus expresiones y que les den a conocer sus posibilidades.

No obstante, para trabajar con niños en este ámbito es necesario que sepamos que estos van a pasar por diferentes etapas, las cuales van a estar delimitadas por una serie de características en sus dibujos que surgirán de forma espontánea y que irán reflejando la capacidad intelectual, creativa, el desarrollo físico, la aptitud perceptiva, el gusto estético y el desarrollo social de los mismos.

Etapas muy diversas en las que el niño pasará de hacer garabatos sin control, sólo por puro placer kinestésico (placer por el movimiento en sí mismo) a dibujar objetos o figuras ya reconocibles para los adultos, a pesar de carecer de realismo, proporciones y de un orden adecuado. Más adelante, estos objetos y figuras irán evolucionando, adquiriendo una doble dimensión, así como una mayor estructuración en el espacio de la hoja y perspectiva. Incluso con los colores, notaremos esta evolución. El niño dejará de usarlos indistintamente para pasar a establecer relaciones entre los objetos que pinta y su color real, eligiéndolos, por lo tanto, de manera cuidadosa.

A medida que el niño avance irá buscando unas representaciones más realistas y detalladas que incluyan, además, una cierta cantidad de experiencias y emociones y adoptará, cada vez, una actitud más inconformista y crítica con respecto a las mismas. Buscará y utilizará nuevas técnicas y materiales, explorará nuevas formas de representar sus sentimientos; dicho de otra manera, será cada vez más creativo.

Llegará una edad en la que el niño decida si continuar con esta práctica o dedicarse a otras actividades que domine o, simplemente, le gusten o “llenen” más y nosotros, como padres y profesores, tendremos que respetar esta decisión. Pero lo que está claro, es que hasta entonces, durante su infancia y niñez, deberemos ser sus guías en este ámbito; fomentar la expresión de sus pensamientos e ideas a través del dibujo, estimular su capacidad visual y táctil, así como su habilidad para usar diferentes materiales y técnicas de forma libre y personal. Ayudarles a valorarse a sí mismos y a los demás, inculcarles valores de tolerancia, paciencia y constancia. En definitiva, ayudarles, a través del arte, a formarse como personas, y para ello, los adultos no tendremos que ser necesariamente artistas, tan sólo, como dijimos anteriormente, entusiastas, flexibles y conscientes de que en la expresión plástica, en el dibujo o como lo queramos llamar, no hay un método único. Los niños deben poder expresarse de forma libre, personal y activa.

Marta Iranzo Duque
Maestra y Logopeda 

 
DISLEXIA, ASI TAL CUAL, SIN ANESTESIA Imprimir E-Mail
Logopedia

dislexia.jpg

En esta ocasión escribiré sobre un tema del que seguramente hayamos oído hablar cientos y cientos de veces pero que sigue siendo motivo de gran preocupación para muchos padres y madres, incluso profesores: la dislexia, así tal cual, sin anestesia…; y digo esto porque cuando algunos padres reciben la noticia, más bien, el diagnóstico en el que se indica que su hijo es disléxico, sufren un “golpe” tal, que mejor hubiera sido estar anestesiado…

Bromas a parte (ya que muy bien sé que cualquier problema en nuestros niños no es motivo de risa), desde aquí me gustaría animar y tranquilizar a estos padres diciendo que un niño con dislexia es un niño perfectamente normal, inteligente, que no padece ninguna enfermedad de tipo mental, sólo que tiene algunas dificultades para leer o escribir, siendo más complicado para él el aprendizaje de estas destrezas.

Es a partir de los siete años cuando el niño ya está preparado para leer y escribir correctamente, por lo que no deberíamos preocuparnos en exceso o pensar que se trata de dislexia si éste tiene dificultades antes de llegar a esta edad. No obstante, si notamos ciertos indicios como, por ejemplo, que nuestro hijo tiene problemas para abrocharse el “babi”, los cordones o para coger los cubiertos, así como para comprender palabras sencillas, números o aspectos secuenciales tales como los días de la semana, estaciones, meses, las letras del abecedario, etc., deberemos llevarle de forma temprana a un especialista (en este caso, el logopeda), ya que de tratarse de dislexia, cuanto antes empecemos a trabajar con el niño mejores y más logros obtendremos.

El logopeda va a ser el “empujoncito” que nuestro niño necesita para seguir avanzando pero, por otra parte, la colaboración de la familia será fundamental. Es necesario que el niño se sienta seguro, valorado y apoyado, al tiempo que acepta su dificultad y lucha por superarla. Para lograr todo esto, los padres deben dejar claro al pequeño lo que quieren y lo que esperan de él, pero, al mismo tiempo, no presionarle y ayudarle en sus tareas, ofreciéndole los nuevos aprendizajes de forma variada (a través de los diferentes sentidos) para que éste tenga la oportunidad de elegir la “manera” en la que le resulta más fácil aprender.

Por otra parte, nosotros, los profesores también tendremos que tener en cuenta que estos niños no van a entorpecer o perjudicar al resto, sino más bien, lo contrario. Aquellas ocasiones en las que nos veamos en la obligación de detenernos más en algún aspecto de clase para “esperar” a estos niños serán, también, ocasiones para los demás de reforzar lo aprendido. Así mismo, los profes deben tener en cuenta la desventaja de los primeros a la hora de valorar o calificar su trabajo y saber que para ellos supone un mayor esfuerzo.

Lo que está claro es que estos niños con un poco de ayuda, comprensión y apoyo saldrán adelante y serán capaces de todo lo que quieran en esta vida, por lo que, desde mi punto de vista, creo merecerá la pena algo más de trabajo y esfuerzo por nuestra parte, padres y profesores.

Marta Iranzo Duque.
Maestra y Logopeda

 

 

 

 

bannercomportamiento.jpg
bannerdificultades.jpg
bannerlogopedia.jpg
bannerenelcolegio.jpg
banneralimentacion.jpg
bannerdepanales.jpg
bannerescueladepadres.jpg

 

 

 

 


 

 

 

 

demadresylosmedios.jpg

Entra en el Club

logoclub_junio.gif