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Mamá, ¿tú tienes colita?. No, hija, yo no tengo colita. Yo tengo culete como tú. Ah... ¿Y papá? Papá tiene colita como tu hermano, porque los chicos tienen colita y las chicas, culete. A ver mamá...
Y después de mirar, repitió como una letanía que ella tenía culete porque es chica como yo, y papá, su hermano, colita como todos los chicos...
Es la edad de las colitas y culitos, de las preguntas, de la curiosidad. Mi querido primo Iñaki dice que luego ese momento vuelve cuando empiezas una relación, no importa a qué edad... Porque en la madurez también pasamos la etapa de colitas y culetes...
Es tan divertido con la naturalidad que hablamos cuando somos niños de las partes íntimas... También de los pedos y las cacas. Ése es un tema un poco más feo, pero muy despejante. Cómo se ríen los niños con un simple pedo desprevenido... y algunos mayores. Ya no sólo el hecho escatológico en sí que les divierte, es hablar de ello lo que les provoca hilaridad... y algunos mayores!. Yo, desde luego, soy de las que me río a pierna suelta con todo lo "brown". Reconozco lo bajo que caigo, pero debe ser de familia....
A mi abuela noruega, Mercedes, recuerdo que se desternillaba con estos temas.
Además era una gran maestra, lo que heredó alguno de sus hijos, que contaban verdaderas guarrerías. Me abstengo porque sé que a mucha gente le dan asco estos pormenores. A veces somos muy pudorosos y lo respeto. Pero era muy divertido ver a una señora marquesa tirándose un pedo. Si a alguno le molesta, pido perdón.
Buena semana, que no os apriete la crisis, que os cuenten un buen chiste y seáis lo más felices que podáis. Gracias por haber llegado hasta aquí.
Mercedes Martel
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