| El Pepino, Que es ... |
|
|
|
Tanta gente nueva de golpe. Tantos políticos. Tantos funcionarios. Todos políglotas. Cuando preguntaba o saludaba no sabía si hacerlo en inglés, francés, español.... o con una sonrisa. Llegada al Parlamento Europeo con gran confusión. En realidad, fue al Consejo de Europa, una institución que nada tiene que ver con la UE. Sólo que las dos son europeas. Del Consejo al Parlamento. Un rodeo con los tacones, las medias de descanso y una americana, que empezaba ya a perder el efecto del planchado. Por fín, el hemiciclo de los 27 estados miembros. Grande. Muy grande todo. Y muy complicados los accesos. Desde la acreditación hasta llegar al punto de encuentro entre periodistas y políticos, que se llama el "Lobby set". Allí suelen hacer las declaraciones los eurodiputados. Está lleno de cámaras, micros que sobrevuelan el espacio... También hay un estudio de televisión. Lo primero que hizo Mortadela fue buscar su equipo de cámara y sonido. Bon jour... Je suis... mmmm... Io sono... ¡¡ Nada, que no me salen las frases enteras!!! Je suis de la Telé spagnolá y olé... ¡Por fín! Recibo sonrisas de los cámaras, que son muy de agradecer. Con la cara de "quéhagoaquí", entrevistó a una de las euroseñorías. Cuántos problemas tenemos en Europa, que debaten desde el Parlamento con mucho ahínco, pero con poca visibilidad. Y más euroseñorías españolas le contaron a una Mortadela que no se creía lo que estaba viviendo las cosas de la política europea. Del pepino, se enteró lo mismo que llegaba a España a través de los medios. Perdida como estaba, no sabía dónde estaban las fuentes. En la sala de prensa, los "periolistos/as" seguían el Pleno... Pues... ¡para eso no hace falta viajar hasta Estrasburgo. Digo yo. Ya que vas, hay que buscar la noticia en los despachos. Mortadela lo intentó. Hizo amigos, pero no logró saber mucho más. Como tampoco lo sabe el resto del mundo mundial. Que no saben de donde viene la bacteria asesina. España, también desde Estrasburgo, sigue peleando para que nos indemnicen los daños hecho por Alemania a costa de nuestro pepino. De momento, nos ofrecen un dinerito, pero ni disculpas, ni reconocimiento del mal. Los alemanes lo han hecho bien y no van a rectificar. Sólo faltaba. ¿Qué es el pepino? Me preguntó, con un acento muy francés, el cámara. No me acordaba de la palabra en francés y se lo describí... Qué guasa con el pepino. Cómo se reían con la palabra que tan divertida suena en español. Y el último capuccino que me tomé en Estrasburgo, la espumita que se forma en la superficie, dibujó un corazón. Qué bonita la ciudad francesa. Qué bueno el foie y la cerveza. Qué bien la vuelta a la rutina.... Uaaaaggg.... ¡Ánimo con la semana! El verano está a la vuelta de la esquina.
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
Powered by !JoomlaComment 3.20
3.20 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|