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El bebe negrito y el elefante rosa fucsia
Subí la escalera mecánica y
me lo encontré. Lo habían dejado en un carrito
de la compra. Le miré,
me sonrió y movió
las piernas como un perrillo mueve
la cola cuando está contento. Me sorprendió tanto, que me
costó reaccionar. ¿Qué hago? Lo primero es avisar
a la seguridad del centro comercial de que me
había encontrado el bebé. ¿Lo cojo en brazos o lo llevo en el carrito de la compra?
Estaba atorada. ¿Algún problema, señora? No,
no, ninguno... gracias. Fue más fuerte el
deseo de quedarme al niño que contar lo que
pasaba. El guarda de seguridad no sospechó nada.
El bebé que acababa de ponerse en mi
camino era negro. Lo tomé
por fín en brazos. Siempre lo había soñado,
que iba a buscarlo a cualquier lugar de África. Por eso, no me
lo pensé dos veces. Cuando me iba con él, se me
acercó una chica jovencita, que me dio un
sobre y desapareció. Tampoco yo hice nada por
saber más. Y el presunto secuestro que iba a
cometer se convirtió en adopción. Ella era su madre,
-decía en la nota que me entregó- y me
donaba a su hijo.
Desaparecí del centro comercial
lo más rápido que pude y llegué a casa todavía
en estado de shock con ese bebé negro que me
había encontrado media hora antes y ahora
estaba a mi cargo. Era mío,
me pertenecía. Ni pensaba en temas
legales, ni en cómo se lo iba a tomar
mi familia.
Había conseguido mi sueño. En casa no había
nadie. Menos mal. Me podía ahorrar explicaciones
de momento.
Decidí bañarle. Le quité la ropa, mientras llenaba
la bañera. Era un muñeco. Estaba tan contento
con su nueva mamá
blanca... No parecía extrañar nada. A ver cuando llegaran los niños cómo
reaccionaba... Me parecía increíble. Metí los juguetes de mis
hijos en el agua y al meterlo a él empecé
a notar algo raro en el agua. Igual el niño llevaba tiempo
sin bañarse o igual tenía algo en la piel, pero el agua se fue oscureciendo y
su piel, aclarando... hasta quedarse de un vulgar blanco como
su nueva madre...
Este fin de semana mi
hija me ha despertado la imaginación
y hemos jugado con elefantes y caballos rosas fucsias, que volaban,
cantaban y se bañabanen el agua con
nosotras. Y qué bien viene de vez en cuando aplicar un poco de ficción a
nuestras vidas. Aunque a veces la ficción, como
los sueños, se trunquen. Pero, mirándolo por
el lado positivo, así ya no tengo que cuidar al niño negrito del centro comercial,
ni sacar depaseo al elefante fucsia...
y los disfruté igual.
Qué bueno, una amiga que me ha leído pensaba al empezar a leerlo que me había vuelto loca!!! Gracias Martita por tu comentario y qué pena que no se me haya ocurrido un bebé negro que se convierte en pink. Deberíamos hacer un blog abierto a varias manos. Buena semana!
Mer a mi me ha pasado como a esa amiga tuya, he empezado a alucinar pensando q era cierto y que teníamos que celebrar lo del bebé, me estabas dando una envidia ..., eso es exactamente lo que a mi me encantaría que me pasara, soñar es maravilloso, me ha encantado este blog
Gracias a mí también me encanta soñar y siempre me lo guardo. Esta semana he decido no reprimir mi imaginación. No sabes lo bien que te quedas después de soñar una historia. Es muy terapéutico.
Qué bueno !! me ha recordado a las novelas de misterio que yo leia de pequeña y que tenían finales alternativos dependiendo de lo que uno creía que iba a pasar....En este caso qué harías ? quedarte al bebé como si nada hubiese sucedido o devolverlo a las autoridades?
Todos a Imaginar , que es gratis y puede hacernos pasar un buen rato !!!!
Pues mira tú que yo también te veía con el niño llevándotelo a casa y ni he pensado en las consecuencias. Solo pensaba ¡¡¡que suerte para el bebé que haya dado con Mercedes!!! Se le ha aparecido la Virgen
En fin, me he quedado hasta triste con el final ¡¡¡con lo mono que lo pintabas!!
¡¡¡Que bonitooooo, Mercedes!!
Pero me ha quedado una enorme curiosidad:
En tu sueño, al ver que el bebé se volvia blanco ( o pink) ¿lo devolvias, o seguias queriéndolo?
Yo también he picado. Lo has contado precioso, con ritmo, intriga... ¿Aceptas peticiones? Cuenta cuentos, por favor. Con tus hijos de inspiración tienes una mina!!
Claro que me había quedado con el bebé negro, lulita guapa, aunque se le hubiera ido el color!!! Aunque mi hija pink se pusiera verde por los celos... La verdad es que con los hijos como fuente de inspiración facilita que salgan historietas como éstas y que me imaginéis en Yeserías... ja, ja. Acepto peticiones linda Lucy... me voy a pintar de colores para escribiros. Gracias por imaginar conmigo. No sabéis que pink me hacéis. Besos!!!