¡¡Maribel Verdú anuncia la Wii Fit!! Yo, la tengo y... ¿¿no la practico??
¡¡¡No puede ser!!! Ahora mísmo me pongo con ella. Después de unas fiestas
navideñas pasadas por agua, encerrada muchas horas en casa con mis adorables
hijos necesitaba desfogar un poco, al tiempo que contener el alza de kilos.
Puse pilas cargadas a la Wii, -que había comprado mi marido-, me puse un
atuendo adecuado y ¡a quemar calorías! Pero, sobre todo, a quemar mala leche y
tensiones.
Si tú no puedes ir a la montaña, tráete la montaña a casa. Ése ha sido mi
lema con el ejercicio físico. La wii-fit te lo pone muy fácil y de manera muy
divertida. Os prometo que no me pagan publicidad. Si no hay tiempo para ir al
gimnasio o quedar para hacer deporte, lo puedes hacer en casa. No es lo mísmo
que hacerlo realmente, pero es mejor que nada.
Al principio, la verdad, me cayó mal el jueguecito, porque me hizo un test y
determinó que tenía un físico de... ¡¡¡cincuentona!!!. ¡Yoooo!, ¡qué llevo 3
años nadando regularmente y me considero una mamá muy en forma! Superado el
trauma, me puse a trabajar. Llevo unas 3 semanas y noto mejoras físicas
evidentes. Me duele menos la espalda y tengo el cuerpo más tonificado. Sin
llegar a ser ni Maribel Verdú, ni Elle McPherson, claro, por mucho que los Reyes
me hayan traído unas gafas Ray-Ban, estilo aviator, en color marrón
ahumado. Pero la realidad se impone.
Ahora la Wii no me insulta. Dice que soy una fuerza de la naturaleza.
(Tampoco hay que pasarse, parece falso y peloteo). Hago ejercicio casi diario, me
resulta variado y divertido. A ver si me dura el entusiasmo... Como ya
tengo la Wii Fit y el cuerpo me pide más, le he sugerido a mi cónyuge
-que se maneja muy bien por los mundos de internet- que me compre la Wii Shape.
No va a haber quién me hable...
Si tenéis hijos, con la excusa del juego familiar para los días de lluvia,
haceros con una Wii Fit. También si no sóis madres y queréis estar tan
"estupendas" como yo, claro. Que es broma... Eso sí, sino os convence
la Wii, siempre queda la dieta del cucurucho...
Estoy contigo. Es divertidísima. Al principio mi hijo pasaba del juego, pero ahora nos disputamos la tabla. El problema: él quiere a la chica de monitora y yo al chico....